Déjame te pregunto

¿Y cómo vamos con la Plaza Independencia?

La Plaza Independencia en nuestra Capital de Pachuca conocida como “El Centro” y mejor llamada como “El Reloj”, es sin duda el lugar más representativo que tiene esta ciudad.

El Reloj es una joya de la época del Porfiriato inaugurado el 15 de septiembre de 1910, y que hasta la fecha más de 110 años después, sigue imponente marcando las horas y minutos en el primer cuadro de la ciudad del viento. Fue con el gobernador Pedro Ladislao Rodríguez, que sonó por primera vez sus campanas para conmemorar la independencia de México, campanas que durante decenas de años más lo siguieron haciendo hasta que se movió la celebración a Plaza Juárez.

En 2007 el Reloj fue restaurado tardándose poco más de un año en el proceso, en el 2010 las calles de su plaza fueron “levantadas” y vueltas a armar con un encarpetado más sólido y duradero, y en 2013 el actual edil de este municipio presentó un sueño que él ya andaba cargando desde que era precandidato a la alcaldía, el llamado: “Centro Cultural El Reloj” que representaba la mayor intervención propuesta para la plaza en toda su existencia.

Tuvieron que pasar poco más de dos años para que empezaran estos trabajos, siendo en enero del 2015 cuando se cerró al público la plaza, el Reloj y el estacionamiento, aunque este último ya se reabrió, todo lo demás hasta la fecha sigue cerrado y en proceso de reconstrucción.

Lo pongo en antecedentes lector mío para que sepa cómo va esta la  obra del sexenio de nuestro presidente municipal. Una obra que ha hecho pasar tragos muy amargos a Don Eleazar, ya que a un mes de haber comenzado esta remodelación el Instituto Nacional de Bellas Artes (esto fue en febrero del 2015), ordenó suspender los trabajos en la plaza argumentando que nunca habían dado permiso alguno para su intervención, si lo recuerda en ese entonces se armo todo un chisme de vecindad, ya que desde casa Rule nos aseguraron que esos permisos si los tenían.

La obra se suspendió temporalmente, los medios quemaron en leña verde a la presidencia municipal y atizaron más fuego cuando meses después la ciudadanía impidió “tumbar” el quiosco que ahí se encuentra, la cosa es que sí estaba contemplado quitarlo por completo, porque no tiene valor histórico alguno (y no lo tiene créame), pero ante el valor social que representa fue que se decidió cambiar de opinión, dándole nada más una “manita de gato” para ponerlo más bonito y dejarlo ahí en su lugar.

Total que la cosa siguió, los permisos se dieron y la remodelación continua hasta el día de hoy, llevamos más de un año en este proceso y la idea original es que debería ser terminado e inaugurado para finales de este marzo venidero. La cosa es que como suele pasar en esta villa del señor, es “probable” que no quede a tiempo; en la semana Eleazar García compartió su preocupación por que el piso de toda la plaza primero llegue desde la lejana Asia, que es donde fue comprado, y segundo que les de tiempo de ponerlo completo en la explanada, obvio es mi lector que esto se debió contemplar en tiempo y forma desde antes ¿No cree?

La palabra mágica debe ser precio, porque no veo otra razón para que se comprara tan lejos, teniendo tan cerca en este país el material del que esta hecho, por mas que nos digan que va a estar “rete bonito” porque será en dos tonos, y algunas partes tendrán fechas conmemorativas de nuestra historia hidalguense, todo eso se pudo hacer aquí con mano de obra mexicana y con materiales mexicanos.

La  cuestión de fondo y que es política, es que este es un año electoral y el último año de nuestro querido presidente municipal, las golondrinas le van a tocar y él como cualquier otro político quiere “despedirse” a lo grande (pretensión exagerada pero legítima). Ha expresado en varias ocasiones que además de la crema y nata hidalguense, quiere que el mismísimo presidente de la República, Enrique Peña Nieto, este presente en el magno día.

El problema es que la veda electoral comienza en abril y terminará hasta el 5 de junio, día de las elecciones estatales, y mientras tanto, como usted sabe, todo prácticamente se para para evitar malos entendidos, y se preste uno a ser “re mal pensado” creyendo que se esta haciendo activismo político a favor de un partido o candidato, por eso si la Plaza Independencia no queda, Eleazar no podrá hacer ninguna inauguración hasta después de las elecciones.

Así que la sugerencia desde estas líneas es comentarle a nuestro Alcalde, que lo importante es que el trabajo no sea hecho al vapor y a final de cuentas quede mal y de baja calidad, si no  por el contrario, que se realice de acuerdo a lo autorizado y si los tiempos no dan para tener el proyecto terminado, “se aguante” y se continúe con su construcción como debe de ser, aunque esto implique que su inauguración oficial se haga hasta junio del presente año.

Veremos que pasa, como sabe en ocasiones los tiempos de los políticos no corresponden a los tiempos de la ciudadanía, que pase un excelente fin.

 

dacc_cardenas@yahoo.com.mx