Déjame te pregunto

¿Limpieza profunda en la rendición de cuentas municipal?

Las Jornadas de Rendición de Cuentas ya empezaron en el Estado, la Contralora Citlalli Jaramillo, acompañada de todo un séquito de funcionarios de la Secretaría de Finanzas, la Unidad de Planeación y el Instituto de Transparencia, ha comenzado a leerles la cartilla a los que tienen el poder en cada uno de los 84 municipios de Hidalgo.

Les ha estado dando a conocer las nuevas reglas del juego y obvio las consecuencias de no cumplirlas, cuentas las lenguas, que más de un alcalde ya ha puesto el grito en el cielo por la nueva manera de manejar los dineros, y es que, de plano, de la noche a la mañana para varios, su minita de oro ha dejado de dar.

Celebro que se esté haciendo, y de paso que se comience a limpiar “la suciedad” política que se pueda estar encontrando, quizá y espero equivocarme en el camino se encuentren cosas que ni imaginamos, algunas provocadas por la deshonestidad del mismo servidor público, pero puede que también otras sean más producto de la corrupción y de la extorsión que algunos municipios estén viviendo, me refiero a que negocien con la ley de “plata o plomo”.

Esta famosa ley fue expresada ya hace muchos años por el narcotraficante Pablo Escobar allá en Colombia, se refería en su momento a que gente del gobierno, policía y militares o aceptaban sobornos o ponían en entredicho sus vidas, es decir que, o se corrompían o se morían.

En nuestro País hoy en día esa frase ya no solo es de uso exclusivo de estos grupos, ha migrado a la ciudadanía en general, a empresarios, empleados gubernamentales, a vecinos de colonias, al ciudadano común y corriente pues.

Hidalgo de siempre ha sido conocido como el supuesto paso de grupos delictivos sobre todo hacia la ciudad de México, nunca se ha caracterizado por la existencia de grandes criminales, es por lo menos hasta ahora un microcosmos “seguro”. Pero no podemos asegurar que seguirá siendo así. ¿Qué hacer cuando se empiezan a ver noticias de bandas delictivas operando en la zona, o de que los famosos “huachicoleros” atacaron policías, o de asesinatos y uno que otro “levantado”?

Tal parece que estuviéramos viendo el fin de viejos acuerdos y el principio de nuevas rivalidades entre grupos delictivos que el gobierno ya no es capaz de controlar, y ante esta impotencia gubernamental, el crimen organizado comienza a querer suplir las deficiencias de la gente que trabaja con los impuestos que pagamos y que rigen nuestras instituciones.

Lo que hemos visto en otros Estados de este País es que cuando la población no cree en la policía o en las cortes, los criminales juegan ese papel. Cuando el Estado no puede ofrecer seguridad o empleo o cobertura médica o rutas para el ascenso social o bienes públicos, los delincuentes empiezan a hacerlo.

Obvio es que, aunado a lo anterior, hacia dentro de nuestro propio Hidalgo se deberá empezar a combatir frontalmente la corrupción en las cortes, en las presidencias municipales y en las dependencias de gobierno, para que todas estas instituciones no terminen por ponerse al servicio de los que delinquen.

De igual forma la creación de políticas sociales coordinadas pero diferenciadas, opciones de desarrollo, crecimiento y la posibilidad de acceder a una mejor calidad de vida para todos los hidalguenses acabarán también con el círculo vicioso del dinero fácil.

Hoy, aunque la gran mayoría poco interés muestra por los quehaceres políticos, de a poco, una consciencia colectiva parece que quiere despertar, preocuparse por su futuro, por su ciudad, por su dinero y quiere recibir cuentas claras de aquellos que su sueldo paga, que van desde el alcalde hasta la gente de intendencia.

No es que pidamos súper héroes, sino más bien, a verdaderos servidores públicos que construyan experiencias innovadoras en la gestión pública, que involucren de forma decisiva la participación de nosotros como ciudadanos.

De no hacerse planeado y bien orquestado, corremos el gran riesgo de convertirnos en uno de esos tantos lugares del Norte en donde si no entregas la plata, alguien te disparará el plomo.

Por lo pronto la contralora ya empezó y el programa Hidalgo Seguro va tomando forma, así que de apoco quizá veremos luz al final del camino.

Me despido esta semana recordando al monero que me llevó a estar horas frente a un libro, disfrutando de los súper machos y después de los agachados, y entretanto aprendiendo de historia y política, descanse en paz Humberto García, mejor conocido como Rius, se nos están yendo los que hacían magia con su pluma.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx