Déjame te pregunto

¿La rebelión de los taxistas?

Uno de los refranes más viejos cita: “El valiente vive hasta que el cobarde quiere” y hace alusión al hecho de que cuando el cobarde deja de serlo y se enfrenta al valiente, las condiciones entre ambos cambian radicalmente.

Y tal parece que algo de eso apareció el jueves pasado acá en la capital Pachuqueña; eran cerca de la una de la tarde cuando tuve que pasar por el Boulevard el Minero y cosa extraña para mi había tráfico, la razón es que cientos de taxistas estaban apostados a la entrada de la Secretaría de Seguridad Pública Tránsito y Protección Civil Municipal de Pachuca (así de largo es el título de la dependencia). Yo conté cerca de 150 unidades aunque muchos medios mencionan que fueron más de 300 taxis parados ahí ese día.

Aclaro, no tenían bloqueada la avenida, estaban dejando pasar, pero solo un par de carriles eran los permitidos, el motivo no era otro más que exigir acuerdos de operación, un mejor trato por parte del policía y bajita la mano (eso no lo dicen todos), que los elementos policiacos “malitos” dejaran de extorsionarlos, porque cada rato les pedían “pal chesco” y si no les daban, los uniformados los tundían a palabras soeces, se excedían en su autoridad y de manera subjetiva les aplicaban el reglamento de tránsito.

Ese día no le quedó de otra a Don Edwin Hernández Secretario de Seguridad Pública más que recibirlos, y es que ese plantón estaba más que preparado ya que el mismísimo Pedro Solares, mandamás de la Coalición Nacional de Agrupación de Taxistas y Conexos de la República Mexicana fue quien en persona llegó para hablar por sus agremiados.

La cosa quedo en que según ellos hubo “tentendimiento” y se acordó que pondrían por escrito sus acuerdos para darles legalidad, entre ellos quedó cerrar en 62 los paraderos oficiales en los que podrán hacer base los amigos taxistas, el peligro aquí es que de esa cantidad, 32 serán base en las estaciones del Tuzobús. Si, leyó bien, un paradero por estación desde Matilde hasta el centro de la Ciudad. No basta ser experto en vialidad para predecir lo complejo que esto será, si no se hace la ingeniería adecuada de nada servirá quitar a autobuses y combis de ruta del Felipe Ángeles, con esa cantidad de paraderos y el parque vehicular que por ahí circula, la cosa puede volverse de locos.

Actualmente y para darle eco a la gente de la ley, se supone que en los paraderos autorizados para el ascenso y descenso de pasaje solo se permiten máximo cuatro taxis en espera, con sus luces intermitentes encendidas y por un espacio corto de tiempo, en caso de no acatar la regla se procede a quitarles la placa correspondiente y levantarles la infracción que va de los 700 a los mil módicos pesitos.

Los de azul (los polis) argumentan que la gente del taxi de plano no respeta los lineamientos anteriores y se hacen de manera literal “bolas” en dichos lugares, llegando a juntarse hasta 15 o 20 taxis, a manera personal debo reconocer que esto es cierto, me ha tocado ver en Plaza Bella, en la entrada al fraccionamiento Colosio y en la bendita Central de Autobuses en ciertas horas, muchísimos de ellos impidiendo el flujo vehicular.

El asunto como ya dije, es más de fondo y se tienen que tomar medidas hoy para evitar problemas en el futuro, se percibe ya un número excesivo de taxis en la ciudad; se han otorgado muchas concesiones, en la época de Manuel Ángel se dieron tres mil, con Miguel Osorio mejor ni le cuento pero dicen que fueron muchas más, a tal grado que inclusive aparecieron en su gestión rutas y ramales medio extraños a lo largo y ancho de la ciudad que desde entonces han provocado sobresaturación en horas pico.

Para su conocimiento le aclaro que es el Estado la única entidad autorizada por la ley para prestar servicio público de transporte, sin embargo al no poder, “concesiona” a particulares que cumplen con cierto requisitos a prestar el servicio. En tal sentido todos esos taxis que usted anda viendo por ahí si le pertenecen a un dueño, pero legalmente sus placas no pueden venderse ni rentarse, las placas del taxi son solo una autorización que la ley les otorga le pertenecen pues al Gobierno, es un derecho que da a quien lo solicita, lo dan por 30 años y tiene un costo de 40 mil pesos ¿Cómo la ve?

Cuantas veces se ha subido a uno de estos servicios y descubre que no es el concesionario quien lo está trabajando, sino su chofer o mejor aún otro “cuate” que paga una renta por las placas para poder operarlo o que juntó su medio millón de pesos (que es su precio en el mercado) y se las compró a otro; esto le quiero decir oficialmente es ilegal, repito, la ley prohíbe la renta o la venta, no es objeto de negocio lo único que se puede en todo caso es hacer una transferencia de derechos que debería ser gratuita. Pero todo mundo sabe que se dan al mejor postor.

En fin que en esta “rebelión” del jueves aun hay demasiada tela de donde cortar veremos en qué acaba, y de la capacitación que esta gente al volante tiene, mejor hoy ya ni de eso hablamos, porque hay mucho que dejan a desear, ya lo tocaremos en otra ocasión con calma.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx