Déjame te pregunto

¿Y cualquiera puede iniciar un negocio?

Los tres hablaron de impulsar de manera firme al que emprende y específicamente apoyar al “joven emprendedor”.

En este puente maravilloso, largo y al puro estilo mexicano, viene a mí una reflexión sobre aquellos que deciden emprender un negocio en este nuestro Estado.

Estuve hace algunos días en un debate para seleccionar al nuevo presidente de la COPARMEX en Hidalgo, un hecho inédito, nunca había ocurrido algo así, al escuchar a sus candidatos, los tres hablaron de impulsar de manera firme al que emprende y específicamente apoyar al “joven emprendedor”, también escuché lo que el buen Ubaldo Ortega, presidente de la CANACOPE dijo en la semana, en donde aseveró que la causa del por qué aquel que emprende un negocio fracasa, es por no tener un plan de negocio sólido y firme.

Lo anterior en ambos casos es cierto, aunque en parte, es importante impulsar al talento joven, pero no por ello se debe olvidar a aquel que estando trabajando como empleado, después de años, decide iniciar algo por cuenta propia, en realidad este último tiene mucho más que perder, que aquel que empieza en el mundo del trabajo.

Es importante conocer, estudiar y planear qué es lo que se quiere y cómo se hará, eso es lo que nos brinda el plan de negocios; sin embargo, para mi es la combinación de planeación y decisión lo que lleva a una persona aventurarse al mundo de: “sin quincena segura”.

El que emprende puede tener muchas excelentes ideas para formar un negocio, puede poseer muchas cualidades de gran empresario, empero, casi todos al principio suelen enfrentarse a miedos y dudas que podrían convertirse en sus peores obstáculos en el camino, la valentía y la disposición a correr ciertos riesgos debe ser fundamental, en especial para enfrentar los primeros pasos y atreverse a convertir su idea en un negocio.

En el caso de nuestro Estado el crecimiento poblacional es el que de a poco ha provocado desarrollo, el incremento del número de habitantes ha potencializado que la gente decida emprender algo, hablo por supuesto del pequeño y mediano empresario, la inversión a gran escala es cosa de otro tema.

A lo que voy, cada vez son más los hidalguenses (y los que no lo son también), que deciden invertir su tiempo, su talento y su dinero en nuestras tierras, para que sus ideas se materialicen en productos y servicios. Como resultado, esta gente generan empleo y riqueza, dos factores clave para contribuir al desarrollo, aunque en Hidalgo se enfrentan a uno de los mayores obstáculos para los emprendedores: no saber cómo tener un financiamiento.

No es misión imposible emprender en este nuestro Estado, pero aún faltan las condiciones legales y de clima de negocios para que se creen más empresas que generen empleos y apuesten por la innovación, y a pesar de que muchos se quejan de falta de apoyo, si hay recursos federales, microcréditos, préstamos (inclusive a fondo perdido) y programas completos que brindan la posibilidad financiera para arrancar un proyecto.

El problema aquí es que muchas veces los emprendedores no saben buscar el dinero para financiar su proyecto, o piensan que no pueden encontrarlo, pero está ahí, y año con año son millones los que se regresan a la federación por no ser usados.

La columna de hoy no es para criticar la postura de un Gobierno, (cosa común en muchas personas), porque el esfuerzo está siendo hecho de su parte, aunque cierto es que se gastan recursos gubernamentales en apoyar a los que emprenden, y todavía no sabemos a ciencia cierta cuan efectivos son sus programas.

Pero el factor crítico es más bien un obstáculo mental, un miedo que lamentablemente espanta a muchos, provocando que los que intentan se queden en eso, solo el intento o peor aún, dejando a muchos viviendo con un deseo, que nunca llega a materializarse.

La estadística es dura, nueve de cada diez mexicanos sueñan con emprender un negocio, solo uno lo logrará.

Tener el coraje de salir a un futuro incierto no es para todos, eso me queda claro.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx