Déjame te pregunto

¿Un 20 de noviembre negro y revolucionario?

La del jueves fue por donde usted quiera verle una jornada histórica, fue la demostración viva de un colectivo que salió a las calles a expresarse.

La del jueves fue por donde usted quiera verle una jornada histórica, fue la demostración viva de un colectivo que salió a las calles a expresarse.

Al igual que en el 2007 con Felipe Calderón, este 20 de noviembre no hubo desfile conmemorativo, fue cancelado de última hora. La Revolución Mexicana acaecida hace más de 100 años este jueves volvió a palparse en el aire, pero a diferencia de aquella, no hubo armas ni violencia.

El pretexto fueron los estudiantes de Ayotzinapa, pero eso no es más que el estandarte de todo lo que encierra el grito de justicia, no son solo ellos, son los más de 20 mil desaparecidos, es un crimen organizado que está más fuerte que nunca, es el narcotráfico que se encuentra a la vuelta de la esquina, es la corrupción y la gran impunidad, pero sobre todo, es la gran desconfianza que se tiene a quienes hoy nos gobiernan.

El marchar y manifestarse libremente es un derecho ganado democráticamente, las del jueves fueron marchas que si bien fueron increpadas por gente (no sé si infiltrada desde gobierno o por grupos de choque) que intentaron provocar actos vandálicos, al final predominó más la razón y la cordura; aclaro que para mí fue tristísimo ver como las televisoras dieron más cobertura a los escasos actos vandálicos que a la verdadera esencia de las marchas, me es claro que su público meta son en su mayoría gente pobre (más de 40 millones), que aún buscan mediatizar e implantarles argumentos para que ellos no puedan generar su opinión, algunos aún se la “creen”, pero hay muchos más que ya no están dispuestos a tolerar el estado actual de las cosas.

Pareciera que todas las injusticias, problemas y vejaciones acumuladas en todos estos sexenios, y que nunca fueron solucionadas comenzaran a querer salir a la luz y sus afectados a pedir justicia.

Hidalgo también hizo historia, desde hace décadas que no se veía lo acaecido a mediados de semana, varias fueron las ciudades que se sumaron al llamado, pero donde se congregaron miles fue aquí en la capital Pachuca, tomaron una de las avenidas principales y se enfilaron a Plaza Juárez para expresa su hartazgo.

La de nuestra ciudad fue una manifestación distinta a la del Distrito Federal, aquí la calma y la tranquilidad se mantuvieron, vamos, ni un dejo de tensión se presentó, la policía acompañó al contingente pero nunca se metió y aunque en varias escuelas sobre todo preparatorias hasta encerraron a sus estudiantes (son menores de edad), los de a pie se hicieron presentes y no solo universitarios, fueron de todo, oficinistas, empresarios, amas de casa, hasta niños en carreola empujados por sus padres pude observar.

Con todo esto, la pregunta es obvia ¿Qué sigue ahora? la respuesta al igual es sencilla: nosotros como sociedad civil mexicana no debemos parar hasta que el gobierno decida actuar como lo que es, nuestro legítimo representante.

El estado de derecho debe hacerse presente hoy más que nunca, nuestra sociedad esta “harta” no tanto de la delincuencia, (esa ha estado siempre) sino de la corrupción del político que hace peculado y uso indebido de su puesto como servidor público, y con ello permite que tengamos lo que hoy estamos viviendo y reclamando.

Me queda claro que son nuestras leyes y su aplicación equitativa lo que permitirá mitigar el dolor, la desesperación y recobrar la confianza ya perdida de nuestras instituciones.

De no hacerlo, en verdad que el pasado 20 de noviembre podría ser un nuevo inicio revolucionario.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx