Déjame te pregunto

¿La mujer también hace política?

Haciendo todavía leña del árbol caído, vienen a mi mente todavía varias reflexiones del proceso electoral vivido, una de ellas tiene que ver con el papel de la mujer en la política de Hidalgo.

En estas votaciones, se tuvo que cumplir por obligación la famosa “cuota de género”, en donde cada partido postuló a varias mujeres para ocupar cargos populares. A algunos les funcionó, el Pan con Gloria y Yoli así lo demuestran, pero para otros (léase el PRI), fue todo lo contrario perdiendo y por mucho con las candidatas que postularon.

Con el PAN el triunfo era claro, sus oponentes estaban muy lejos de ellas, las dos, son ya mujeres muy experimentadas en el mundo de la política y sus contrincantes pagaron el precio de no saber competir, y no me refiero solo al candidato o en este caso candidatas, sino a toda la infraestructura en torno a ellas que no operó como debía.

Desde que en 1953 la mujer comenzó a votar, constituyéndose como el evento que validó el inicio de la búsqueda de equidad de género, se han venido presentando de apoco acontecimientos que han buscado generar una igualdad constitucional entre hombres y mujeres; sin embargo, hasta la fecha es evidente que las mujeres se siguen enfrentando a una serie de obstáculos que las ponen en desventaja frente al género masculino.

No se trata solo de decir que hay igualdad “formal”, eso es insuficiente en el ámbito político, no es solo declarar buena voluntad, quizá por ello la generación de estas famosas cuotas de género para tener una mayor representación en los órganos legislativos, no ha sido suficiente.

Comparto lo dicho por el Gobernador electo del Estado Omar Fayad, cuando en entrevista hecha en estos días aseguró que mucho de la pérdida del PRI se debió a tener que cumplir con esta famosa cuota de equidad, esto evidenció las grandes carencias que tiene su partido en la preparación de la mujer para ocupar cargos de elección popular.

Y si, la mujer debe estar en la política y no por equidad, no porque se le debe, no porque es igual al hombre, debe estar sencillamente por la capacidad que tiene como ser humano, la motivación que ellas tienen para dedicarse a la política es generalmente distinta a la de los hombres, la mayoría de ellas entran a este mundo por un verdadero interés de trabajo social con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

Lo anterior refleja fielmente la tendencia de que ellas se comprometen más con la sociedad civil como un medio para apoyar la supervivencia de la familia y de concentrar sus esfuerzos a un nivel local, más cercano a la ciudadanía, finalmente son madres y tienen todavía en este mundo en su mayoría machista, que atender tanto el trabajo como a los hijos haciéndolas por mucho más responsables que el hombre.

Así que teniendo en cuenta su capacidad para contribuir al proceso político surge una pregunta obvia: ¿Por qué no han despegado las mujeres en la política?

La respuesta es multivariada, pero la más obvia para mí es que no se trata solo de “lanzarlas” al ruedo para ver si ganan, es menester prepararlas, fortalecerlas  y capacitarlas para que de a poco vayan generando esa experiencia que potencialice su liderazgo político, tanto hacia el interior de sus partidos como hacia la sociedad que buscan servir.

Comparto la opinión de Omar, se debe empezar a trabajar de ya con ellas y no verlas solo como una fuerza impulsora del voto, si no como unas verdaderas “generadoras” del voto ciudadano.

El futuro no se puede detener, y si nuestros partidos políticos no comienzan pronto a prepararse, el tren del cambio los puede dejar muy atrás; programas y proyectos se deberán comenzar a trabajar para que el día de mañana todas las mujeres en la política y sin excepción, se encuentren preparadas para competir y ganar.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx