Déjame te pregunto

¿Ser médico y no morir en el intento?

El de ayer fue un día particular, si bien se tiene la costumbre de celebrar todo lo que acontece, la celebración del día del médico es sin lugar a dudas, para mi, una de las celebraciones más justas.

El 23 de octubre se conmemoró en nuestro país, el día del médico, para reconocer el esfuerzo y reconocer el servicio, la entrega, la responsabilidad y el riesgo de la gente que se ha aventurado a este tipo de estudios.

Haciendo historia y para que usted lo conozca, la celebración viene desde 1937 cuando la convención de sindicatos de médicos de nuestro país, estableció ese día como el día de su celebración, en honor al reconocido doctor Valentín Gómez Farías, que casi 100 años antes (1833) instauró las Ciencias Médicas en la Ciudad de México.

Seguramente usted o tiene un pariente médico o conoce a alguien que se dedique a esta profesión, una profesión muchas veces ingrata y poco comprendida.

Si creemos que ser médico es igual a las series televisivas de Grey´s Anatomy, ER o Doctor House, déjeme le digo que para nuestro país esto esta totalmente fuera de la realidad.

Un médico es un licenciado en medicina y cirugía, que ha estudiado una carrera de 12 semestres, es decir seis años, a los que le debemos agregar el servicio social obligatorio de un año para llegar a ser apenas un médico general, y de ahí si se desea ser especialista, se deben de sumar mínimo tres años más, esto es por supuesto en el caso de que haya sido aprobado en el Examen Nacional para Aspirantes a Residencias Médicas, si no le puede agregar unos añitos más.

En términos generales son de mínimo 10 años de estudio para quien quiere ejercer esta profesión, muchos son los llamados y pocos los que a final de cuentas resultan ser elegidos.

Según las estadísticas del INEGI en México hay mas menos dos médicos por cada mil habitantes, según la Organización Mundial de la Salud estamos en lo esperado, pero no en lo ideal, la realidad es que día a día conforme nuestra población crece, se necesitan mas personas que quieran dedicar su tiempo al cuidado de nuestra salud. Y de estos casi el 70% se encuentran laborando en el sector público, es decir que de cada 10 médicos, tres son privados y 7 están en las clínicas de gobierno.

En Hidalgo es la Autónoma del Estado la que por tradición de siempre ha tenido esta carrera, que alberga a miles de estudiantes, pero que también deja fuera a miles más que no logran entrar para estudiarla, su capacidad es limitada.

He tenido la oportunidad de estar muy de cerca con los galenos del Sector Salud en el Estado (mis dos suegros lo son); se les dice galenos curiosamente por Galeno, famoso cirujano en el año de 130 D.C. que trabajaba en la escuela de gladiadores y que después fue el médico de cabecera de varios emperadores romanos, de ahí su fama y la tradición de ser llamados hoy en día así a los médicos, por cierto aclaro que aunque muchos de nosotros les llamamos doctores, no deberían ser llamados de tal manera, a menos que académicamente hayan estudiado un doctorado.

Y he visto y constatado una verdad muy cruda, no tienen casi nada para operar, y con lo que pueden ofrecer atienden en un sistema colapsado, en donde la carencia de recursos es evidente, y donde lo más fácil para el usuario al no darse cuenta de lo que realmente sucede, es quejarse y atacar a aquel que lo atiende.

Es pues, una profesión como he escuchado en voz de ellos muy ingrata en su trato, pero al mismo tiempo muy reconfortante en sus resultados, difícil de estudiar, difícil de operar pero que a pesar de todo, en aquellos que desean seguirla los mantiene con el gusto de ejercerla.

Como todo, existen algunos que demeritan esta carrera, pero la inmensa mayoría de ellos la ejercen con profesionalismo y entrega, ya sea aquí en la ciudad capital o en medio de la Sierra, en donde deben dar consulta en clínicas austeras y en condiciones climáticas adversas. Seguro estoy también que usted o algún familiar cercano a puesto en manos de un médico, su confianza para que él pueda sacar adelante su salud.

Desde esas líneas venga pues una gran admiración y respeto para los que día a día deciden entregar su esfuerzo en salvaguardar la vida de otros.

Para cuando esta nota sea publicada y usted la este leyendo, el huracán Patricia (el más duro de la historia registrada), ya habrá tocado las costas de nuestro País, espero sinceramente que el daño que provoque sea el menor posible y no existan pérdidas humanas.

Que pase un excelente fin.

 

dacc_cardenas@yahoo.com.mx