Déjame te pregunto

¿Y dónde está el maestro?

Este sábado para mi es muy particular, ayer se conmemoró en nuestro país el Día del Maestro y mañana es el día Internacional del Internet, dos fechas que en su esencia están muy relacionadas, ya que hoy en día no podemos concebir una enseñanza plena sin el acceso a la información remota.

Y la tecnología es un reto para los maestros de la vieja guardia, no digo que enseñen mal, por el contrario, siempre he pensado que basta un espacio, un alumno y un docente dedicado para que la magia del proceso enseñanza aprendizaje ocurra.

Pero hoy en un mundo tan globalizado en muchas ocasiones es el muchacho quien tiene mayor acceso a información más actualizada que el propio docente, por lo que representa para él un reto mayor no tanto como transmisor de conocimientos si no como formador de personas.

Hoy todos los niños y adolescentes manejan celulares inteligentes, tabletas y computadoras y si el maestro no sabe utilizar esas herramientas su enseñanza se aletargará.

Ser docente hoy implica estar a la vanguardia en la tecnología, en muchas escuelas el pizarrón verde y los dedos llenos de gis, han dado paso a cuadernos electrónicos, proyectores, clases en línea y a “San internet” como la biblioteca más grande del mundo.

Son millones de alumnos los que tienen acceso a internet, en Hidalgo aún falta mucho, existen escuelas que están aisladas del resto del mundo, no tienen tecnología, pero si un maestro frente a grupo.

Fue por allá de 1918 con Don Venustiano Carranza que se celebró el primer día del maestro en nuestro país, que en este nuestro México se optó por empezar a festejar a aquel que deja literalmente la vida en un salón de clases.

Los datos son curiosos sobre esta profesión, en nuestro país hay poco más de millón y medio de maestros en todos los niveles educativos, que si los comparamos contra los 27 millones de estudiantes sería algo así como 18 alumnos por cabeza, suena muy bien pero la realidad es otra.

Yo tuve la oportunidad durante 10 años de trabajar como docente y pude constatar que ser maestro es una de las labores más nobles del ser humano y más allá de conceptualizarse como trabajo es una verdadera vocación, le puedo asegurar querido lector que dentro de su imaginario, existe un maestro o maestra a quien recuerda con respeto y cariño y que seguramente marco su vida desde entonces, y también le aseguro que existe uno a quien recuerda por su pobreza de enseñanza y falta de valor, al malo pues.

De estos últimos no quiero hablar, de eso ya se ha encargado gran parte de la sociedad y los medios, a ellos los vemos matando clase, cobrando plazas, haciendo marchas, secuestrando y un largo etcétera más, repito de esos ya sabemos mucho.

Hoy en día hablar de ser maestro y más en la educación básica, para el ciudadano de a pie implica generarse en su imaginación toda una serie de creencias muy semejantes al párrafo anterior, se les tiene en mal concepto y se les aprecia poco.

Así que quiero hablar de la otra cara del que educa, de aquel que con razón y con gusto recibe al alumno para sacar lo mejor de él.

Este tipo de maestro es el que realmente construye el futuro de la sociedad, el que a pesar de circunstancias adversas decide entregar lo mejor para sus alumnos.

Este maestro merece todo mi respeto porque curiosamente es al que se le paga menos, es el que muchas veces además de dar clase, cobra en la cooperativa durante el recreo, lava los baños cuando no hay  personal de intendencia, pinta la escuela en periodo vacacional, atiende grupos de 50 alumnos o más, trabaja en lugares muy calurosos o muy fríos sin aire acondicionado porque no hay.

Además este maestro es obligado en muchos casos por su sindicato a estar presente en marchas y mítines, a dar parte de su salario como cuota sindical y no ver el fruto de eso, a trabajar con el poco material que le dan y a soportar a coordinadores de zona que hacen todo menos su trabajo.

Como leerá no es cosa fácil enseñar, es todo un reto y muchos desafortunadamente empiezan con toda la energía pero terminan por claudicar, por ejemplo sabía usted que en primaria y secundaria hay algo así como 7 maestras por cada 3 maestros, el género femenino domina en este sector, por lo menos dentro del aula porque fuera de ella y en puestos de mando, son los hombres quienes aún controlan los destinos administrativos, equidad no hay.

Hidalgo no se queda atrás, su nivel educativo es bajo, aunque sus maestros están “tranquilos” gracias a su sección sindical, la cual siempre se ha mantenido en buenos términos con el gobierno estatal, pero aún falta mucho para elevar el nivel de aquel que acude a las aulas.

En fin que son varias las circunstancias que rodean a esta figura, la cual ha estado y estará en el ojo del huracán, venga pues mi sincera felicitación para aquellos que aún honran con esmero este oficio que es todo un arte.

Que pase usted un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx