Déjame te pregunto

¿Una feria donde todo se vale?

Hoy se cumplen 16 días de que arrancó formalmente la Feria Pachuca Hidalgo 2014, poco más allá de la mitad de su duración, y motivo por el cual escribo, ya que lo que ahí sucede bien merece unas líneas de esta columna.

Son 24 días de “festejos” y en donde el gobierno literalmente tira la casa por la ventana ya que este magno evento de corte popular es el más importante en su tipo dentro de Hidalgo, y que tiene como principal atractivo al palenque y el teatro del pueblo, donde se presentan noche a noche la crema y nata del espectáculo nacional del momento.

Aunado a lo anterior, está lo que año con año es “lo mismo”, actividades artísticas, exposición de artesanos, charreadas, toros, bailables, locales comerciales y por supuesto los juegos mecánicos que no pueden nunca faltar en eventos así.

Los pronósticos dicen que serán entre 800 y 900 mil los que entrarán a sus instalaciones en estos días, si consideramos que la entrada está en 40 “pesitos”, estamos hablando al menos de 32 millones de pesos como ingreso bruto, solamente por el concepto de entradas, habrá que sumar todo lo demás que se genere, como la renta de todos los locales y el ingreso por el Palenque, la cosa según los que saben, es que andarán rondando los 200 millones de pesos netos, cantidad nada despreciable.

La de este año a título personal por lo menos en su distribución me gusta más, la reubicación del teatro del pueblo lo llevó a ser mucho más grande que años anteriores, lo que permite que más gente se concentre en esa zona.

“Tuzolandia” que no es otra cosa que la copia casi exacta de la Famosa Ciudad de los Niños de Plaza Cuicuilo allá en Distrito Federal, les quedo bonita, la pista de hielo pequeña pero funcional; en fin, que es lo mismo de siempre pero digamos que mejor acomodado, bueno, hasta una unidad del ministerio público móvil hay, para atender si fuera necesario cualquier “incidente”.

Hasta aquí nada extraordinario, sin embargo, lo que no se analiza a detalle y es lo que realmente preocupa, son las acciones que las autoridades no quieren ver o bien se hacen de “la vista gorda”.

¿Sabía usted que todos los franeleros han tomado literalmente las calles, terrenos y todo espacio en torno a la feria? si usted ingenuamente va en su auto y ya no encuentra estacionamiento en los lugares oficiales, no se preocupe, cualquier espacio servirá pero no espere que sea gratis, para nada, todo un ejército de “cuidadores” llegarán para ofrecerle un espacio para su carro, lo bueno es que como me dijo uno de ellos, todos acordaron que no cobrarían más allá de los 50 pesos “oficiales” que los estacionamientos bien establecidos están cobrando; vamos, que hasta me han dicho que esto es un negocio bien redondo tanto del Estatal como del Municipal, pero esos son dichos, nada es comprobable.

A lo que voy, lo anterior es un negocio temporal no regulado y que genera altísimas ganancias, ¿A dónde van las mismas? ¿Quién las controla? ¿Quién permite que se tomen las calles que son espacios públicos para usted y para mí y se cobre por ellos?

Por otro lado están las famosas “combis” de ruta establecida que en su horario habitual llegan a llevar hasta 7 u 8 personas de pie en su interior, sin importar en absoluto las medidas de seguridad, corriendo un riesgo muy grande de accidentarse y lesionar a los que van adentro, bueno, pero cierto estoy que cuentan con su seguro contra accidentes ¿verdad? o ¿estaré pecando de iluso?

Si esto es lo que ocurre por afuera, adentro la cosa no es distinta, la Feria si tiene otra cara, tiene un mejor diseño, tiene más espacio para los que ahí la visitan, pero se ven cosas “raras”; el teatro del pueblo sirviendo cerveza sin ton ni son y a menos que el cliente se vea de plano muy “morrito” le piden identificación, si no hacen caso omiso, me toco ver a dos o tres inspectores recorriendo la zona de bares pero así nada más “por encimita”, era obvio que había “chamacos” tomado cuando eso está prohibido.

Y del control de lo que ahí se vende mejor ni hablamos, es terreno prohibido para el SAT, en más de cinco ocasiones pregunte a los locatarios si recibían tarjeta o bien me podían emitir una factura, la respuesta en todos los casos fue no, y si no era al “cash” no me vendían.

Las preguntas aquí son entonces muchas: ¿Pagarán impuestos? ¿Sabrán los responsables de la Feria de donde viene la mercancía? ¿Es lícita? las que son de importación ¿Tendrán su papeleo en regla?

Quiero pensar que Doña Oralia Vega, coordinadora de la Operadora de Eventos de la feria debe tener todas estas respuestas.

En fin, pareciera que lo importante es que el pueblo se divierta y se olvide de sus penas; total, el Tuzobus puede esperar medio año más, y además de que nos costará 12 pesos, en su recorrido hasta podremos ver las esculturas de Don Sebastián adornando las zonas “nice” de la Capital Pachuqueña, no sabemos cuánto nos costaron pero seguro que se verán “re bonitas”.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx