Déjame te pregunto

¿Unas “clases” de educación vial para el pachuqueño?

Diario se ha estado hablando del nuevo sistema de transporte para Pachuca, sin ir más lejos, mañana domingo empieza la venta de las tarjetas para los que serán sus usuarios y el 14 venidero de este mes con un viaje “simbólico” que hará el Gobernador Francisco Olvera, arrancará de manera oficial el Tuzobus, y bueno al menos Francisco lo usará, aunque sea solo en esa ocasión, dudo mucho que vuelva a pisar una unidad de esas cuando el pueblo comience a usarlas, por lo menos mientras siga siendo gobernador.

Pero más allá del arranque, de las quejas que llevan ya semanas de estar dándose y de los escenarios apocalípticos que más de uno ya ha pronosticado, que en honor a la verdad por lo menos los fines de semana en la entrada a esta Ciudad son totalmente ciertos, me ha tocado vivirlos, con colas enormes de autos que quieres o salir o entrar de Pachuca y allá por Téllez nomás no pueden.

Esta de fondo además, otro problema y quizá más grande, me refiero a la gran falta de educación vial que el ciudadano tiene.

Sin ir más lejos, se ha fijado que desde que confinaron el carril del Tuzobus la gente para cruzar las avenidas, primero, no camina hacia el puente más cercano que es lo lógico por hacer y segundo y peor, ya ni siquiera esperan cruzar desde la banqueta, son ellos los de a pie quienes invaden el carril, se paran justo detrás de las boyas amarillas que lo delimitan para que literalmente puedan “correr” cruzando la calle en cuando puedan, con el peligro correspondiente de ser atropellados ante su imprudencia.

Ayer mismo viví un ejemplo distinto, con la lluvia que se desató por la tarde, me encontraba en la Glorieta de las 24 horas y desde su paso a desnivel, el tránsito estaba parado, la cola era interminable y se perdía más allá del Estadio Hidalgo, bastó menos de un minuto para que una camioneta de redilas decidiera invadir el carril confinado, fracturando la boya al meterse e irse a toda velocidad simplemente para llegar metros más adelante a formar parte de ese embudo (lo único que gano como lo dije fueron solo unos metros), lo peor es que bastó su ejemplo para que varios conductores, incluyendo los del transporte público (combis y taxis) hicieran lo mismo, presas como de una histeria colectiva por avanzar en ese caos; los dos dedos de frente de esos conductores les impidieron ver que su acción lo empeoraba todo.

O también está el hecho de aún ver al día de hoy la Avenida Juárez, convertida en un estacionamiento completo a lo largo de todo el carril confinado, cuando se supone que desde el 6 de agosto había quedado prohibido, bueno que en este casi ni cómo ayudarles, hasta hoy no sabemos si será la policía estatal o municipal la encargada de aplicar las multas correspondientes.

La cosa es que criticamos pero no respetamos, somos unos totales analfabetas viales, nos debe quedar claro que todo el ambiente circulatorio además de progreso, rapidez y comodidad también si no es bien entendido, genera problemas, el principal los accidentes en donde el factor humano (nosotros) es el principal causante.

A mí me queda claro que es la educación vial el mejor camino para la formación de una conciencia colectiva, en donde la adquisición de “valores viales” resulte imprescindible para resolver este problema.

Reconozco que en Pachuca la seguridad vial hoy ha sido enfrentada con la construcción de nuevas vías, se ha puesto atención a puntos críticos y se han incorporado límites de velocidad con control vial, se ha buscado pues la protección de todos.

Sin embargo, hoy la urgencia debe ser desarrollar e implementar programas de educación para usuarios y conductores viales, que además de preocuparse por evitar los accidentes de circulación e incentivar el debido cumplimiento de las normas de circulación, deberán también inscribirse en el orden de una auténtica educación social y moral, que promueva la cultura de responsabilidad vial y contribuya a dar calidad a la vida colectiva pachuqueña y que facilite, en su ámbito, la formación de personas autónomas y maduras; se dice fácil pero no lo es, se requiere hoy de un esfuerzo titánico para ajustar lo que se dejó de hacer años atrás.

Así que deberíamos esperar acciones puntuales de nuestro Gobierno Estatal y Municipal para que esta situación no comience a escalar, que para cómo andan las cosas, yo espero más de los de Plaza Juárez que de los de Casa Rule, estos último andan más ocupados con terminar la remodelación del Centro Histórico que bastante problemas les ha traído ya.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx