Déjame te pregunto

¿Y dónde andan nuestros Derechos Humanos?

El miércoles de esta semana que termina fue una fecha muy especial, se celebro el Día Internacional de los Derechos Humanos, cosa nada pequeña sobre todo si consideramos la situación actual que estamos viviendo.

En estos días en nuestro país tal pareciera que hablar de Derechos Humanos, es como hablar de una película de ciencia ficción, están por escrito pero no se respetan del todo.

Fue en 1950 cuando la ONU mediante su Asamblea General, pidió a todos sus afiliados tomar al 10 de diciembre de cada año, como el día oficial para celebrar la Declaración Universal de los Derechos del Hombre que había ocurrido dos años antes de tal petición (1948); en ese entonces con vítores y porras cientos fueron los países que aceptaron esta propuesta, desde entonces se celebra, pero lo recalco, solo se “celebra” como una fecha conmemorativa, porque en la cotidianeidad, las cosas son muy distintas, son demasiados los gobiernos que hoy han perdido la capacidad de desarrollar humanidad y literalmente pisotean a cada uno de sus ciudadanos.

México no es la excepción, y los acontecimientos de este 2014 que afortunadamente ya termina así lo confirman, los Derechos Humanos en nuestro país están en “terapia intensiva”, los miles de muertos por el narco, los ataques de nuestros policías hacia nosotros mismos como ciudadanos, las vejaciones hacia las mujeres, el maltrato a los menores y en fechas últimas la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa (que ha sido la gota que derramos el vaso), confirman, que en nuestro México mágico, lo que rige sigue siendo la impunidad y evidencian una crisis profunda en materia de derechos humanos.

En Hidalgo si bien la cosa no es grave, tampoco estamos exentos de ser criticados por la falta de aplicación de los Derechos de la Mujer y de los Pueblos Indígenas, estos son dos temas aún pendientes en las agendas políticas y sociales de los que nos gobiernan.

La igualdad, la no discriminación de raza, sexo, condición social entre otros, hacen de estos derechos una aplicación universal e inalienable y se constituyen como el máximo ideal tanto para nuestro país como para el resto del mundo.

Me queda claro que su celebración no debe ser de “un solo día”, son derechos y como tales deben ser vividos y aceptados todos los días del año.

Su conmemoración anual, por lo menos al día de hoy, mientras no sean los ciudadanos de a pie quienes los conozcan y exijan su respeto, se me hace un homenaje sin sentido; por ello el educar e instruir a la gente evitará en gran medida su violación cotidiana y sistemática.

No me queda más que invitarlo a que redoble esfuerzos para que lo que tiene más de 60 años declarado, no se quede en un mero papel lleno solo de buenas intenciones, sino por el contrario que sea algo vivo y aplicable en el día a día tanto suyo como mío.

Pero lo bueno es que ayer fue 12 de diciembre, así que como siempre millones fueron los que pidieron a la Virgen que les ayude con esas penurias que andan cargando, aunque déjeme decirle que si le dejamos solo a ella el “milagrito”, éste nomás no va a llegar, no se trata solo de pedir, tendremos que empezar a hacer algo por propia mano y pronto.

Que pase un excelente fin.

 

dacc_cardenas@yahoo.com.mx