Déjame te pregunto

¿Y el aguinaldo, apá?

Este dinero no es un regalo, es un derecho fruto de un año de esfuerzo, por lo que usted si es empleado debe exigirlo o si es un patrón debe de darlo.

Si usted trabaja para alguien, es decir es sujeto de una relación de trabajo ya sea de manera formal o de palabra, pero que usted pueda comprobar; no importando si es de confianza, sindicalizado, de planta o eventual, la ley exige que su patrón le dé mínimo 15 días de aguinaldo y hoy, de acuerdo a esta ley, se cumple la fecha límite para que éste lo haga.

De no hacerlo su jefe (o si usted que me lee es dueño de empresa), será sancionado desde los módicos cinco mil pesitos, hasta la friolera cantidad de 340 mil pesos de multa.

Bajo ninguna circunstancia se puede alegar que el empresario no tiene dinero, que le fue mal en el año, que no tuvo utilidades, es más, ni el decir que esta con pérdidas lo salva de cubrir este requisito, o bien dar menos de lo que corresponde, la ley es la ley y este es un derecho ganado.

El aguinaldo es una prestación anual asentada en el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo, y todo aquel que este laboralmente subordinado a una persona mediante el pago de un salario debe recibirlo.

Este dinero no es un regalo, es un derecho fruto de un año de esfuerzo, por lo que usted si es empleado debe exigirlo o si es un patrón debe de darlo.

Por cierto, antes de que el ánimo desbordado le gane y salga corriendo a gastarlo en cosas que no necesita,  lo invito a que se detenga un momento y piense (algo harto difícil) en sus verdaderas necesidades, y literalmente “pártalo” para destinarlo a las diversas cosas que por importancia usted tenga en sus finanzas.

Quizá el párrafo anterior ha sido de lo que más ha escuchado últimamente, pero créame cuando le digo que no debe echarlo en saco roto, los expertos en el tema del cual me declaro neófito, de manera clara comentan que los siguientes aspectos que le comparto, y justo en ese orden deberían ser acatados.

Pague sus deudas si es que puede o bien al menos abone una cantidad considerable para disminuirlas.

Guarde algo para los gastos de los que no se puede “zafar” y le estoy hablando de la renta de la casa, el predial, la luz, el agua, el teléfono, etc.

Dele una “manita de gato” a su casa, impermeabilícela, cubra las grietas, arregle el patio, el baño, o al menos cambie todos sus focos viejos por focos ahorradores, su casa es en términos materiales su mejor inversión, cuídela.

Y por último y quizá lo más lejano a nuestra realidad, la sugerencia es que invierta  su dinero (si leyó bien), para que aparte de desarrollarse una cultura del ahorro, tenga algo seguro para el momento de su jubilación y no se conforme con lo que por ley le toque.

Ya sé que estos puntos se antojan difíciles y que antes que ellos, están en sus prioridades quizá otras “cosillas”, como las compras de los regalos navideños, los juguetes de los reyes magos, el pago de la cena de navidad y un sin fin de cosas más, pero déjeme le digo que si no empezamos ahora, después nos puede llegar el crudo arrepentimiento.

Le aclaro y no es que piense mal, que como hoy es sábado, lo más seguro es que su jefe le diga que su pago de aguinaldo “cayo” en fin de semana, y que por ahí del lunes se lo va a venir dando.

Insisto, si no tiene en que gastarlo por favor no ande buscando cómo acabárselo, usted “aguante”, la cuesta de enero seguro se lo agradecerá.

Que tenga un excelente fin de semana y que pase una maravillosa navidad.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx