Déjame te pregunto

¿Reyes Magos, magia o consumismo?

Mañana los Reyes Magos llegarán a los hogares de miles de niños hidalguenses, lo que para muchos representa el cierre del ciclo de gastos decembrinos, ya que estos personajes de oriente, recorrerán las principales tiendas del estado en búsqueda de lo que los chiquillos les solicitaron.

No tiene nada que ver el que seamos un Estado “pobre” económicamente hablando, si hasta el DIF estatal organiza sus cabalgatas, que por cierto debe cuidar de no quedar atorado en el congestionamiento que harán, esta es la época por lo menos en nuestro país en donde el Rey Mago gasta para complacer al niño, mucho más que en época de Navidad y la llegada de Santa Claus. Hidalgo no es la excepción y entre hoy y mañana las jugueterías verán incrementado como nunca en el año, su nivel de venta.

Nuestra tradición es muy clara, con la llegada de los Reyes, se acostumbra regalar juguetes a los niños en la noche del 5 de enero, para que el 6 puedan tenerlos entre sus manos.

Sin embargo, en la mañana del lunes venidero para muchos niños sus regalos no serán tantos ni tan costosos como los que recibieron en el 2012. A algunos padres les va a costar explicar esto, y es que la crisis ha sido dura, pero para otros, donde el bolsillo no está vació, el delirio consumista los dominará y tristemente los llevará a perder el piso y la esencia de esta tradición, dando paso a regalar cosas que al niño no le serán de utilidad, ya que será un juguete de moda costoso que abandonará a los dos días de tenerlo, o mejor aún, recibirá un regalo tecnológico para demostrar que se está a la moda con todos los demás.

Creo que nos queda claro que nadie con dos dedos de frente le regalaría un iPhone a un niño de diez años, bueno que hay excepciones que confirman la regla, o algún otro artículo que a su edad simplemente no necesite.

Algunos hijos son el reflejo vivo de sus padres, son el exponente perfecto de que la sociedad consumista, aquella que devora productos sin llegar a disfrutar de ellos, que propugna el consumo acelerado de mercancías desechables y las relaciones de usar y tirar, tiene su futuro asegurado.

Desafortunadamente muchos padres enseñan a los niños a ser consumistas casi desde que nacen, se les enseña a asociar afecto con mercancías, a identificar dinero con cariño e incluso a chantajear. 

Cabría decirles a estos Reyes Magos que ningún regalo caro sustituye a una carencia emocional, la frase tan trillada de “regale afecto no lo compre” se debería apreciar, sin embargo ante tanto padre ausente y desconectado de sus hijos, estos últimos a falta de afecto, cada vez desearán más cosas materiales, y como estas jamás les proporcionarán lo que en el fondo ansían, sin saber siquiera que lo ansían (me refiero al amor y cariño de papá y mamá), el resultado es que cada vez desearán más en una espiral consumista sin control: un iPhone 5S en lugar de un 5, porque este ya está pasado de moda, o unos tenis Supra (de más de $1,500 pesos) solo porque los usa su cantante favorito, dejando casi nuevos a los anteriores porque ya no están a “la onda”.

Muchos padres podrían regalar a los niños la enseñanza de saber apreciar su vida, de valorar el hecho de que han nacido en un país en donde hay paz social, donde si se quiere se consigue trabajar, en donde no tiene que irse a la guerra desde pequeños o casarse antes de los 10 años porque así lo dictan las reglas de su sociedad.

Siempre he dicho que el mejor regalo que se puede hacer a los niños y niñas es el cariño incondicional, un bien escaso y que no se compra con dinero, debemos empezar a educar a nuestros hijos en valores sólidos y firmes.

Pero quizá peco de iluso y a quienes primero deberíamos educar es aquellos Reyes Magos que compran sin parar, dejando sus tarjetas a tope con tal de demostrar que ellos pueden dar felicidad.

Más de una vez me he preguntado si el padre busca en realidad la felicidad del niño, o solo quiere mostrarle a su vecino que en su casa los Reyes Magos fueron “más generosos”, y dejaron cosas más caras que en las casas de todos los demás.

Lo que le puedo decir es que eduque a su hijo si aún esta pequeño en los valores de compartir y convivir, más adelante se lo gradecerá como no tiene usted una idea, que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx