Déjame te pregunto

¿Reflexiones entre navidad y año nuevo?

Para Pachuca este parece ser el tiempo del no tiempo, si bien es cierto que muchos son los que trabajan de Sol a Sol y que solo descansan el 25 de diciembre y 1 de enero, una gran cantidad de gente en esta capital hidalguense o es estudiante o trabaja para el gobierno; dicho esto, las calles de esta nuestra ciudad si no desiertas si están considerablemente más “tranquilas” que de costumbre.

Y es precisamente en esta semana tan particular del año que reflexiono. Este es el último fin de semana del 2014, el próximo miércoles a la media noche daremos la bienvenida a un año más.

La mayoría de nosotros en estos días hemos estado de festejo en festejo, ya sea con los amigos, los compañeros de trabajo, en la colonia con una buena posada o bien con la familia, no importa con quien ya que lo que buscamos de alguna u otra manera es celebrar (somos mexicanos a final de cuentas), y en esta ocasión el pretexto es ideal ya que hablamos de la navidad y la llegada del año nuevo.

Este tiempo es muy particular ya que el ambiente cotidiano cambia radicalmente, nos volvemos más amigables, más amables, nos abrazamos prácticamente todo el tiempo, deseamos lo mejor para todos los que nos rodean, pareciera que hasta nos humanizamos más; unión, buenos deseos, felicitaciones, regalos, cenas, fiestas y un largo etcétera más.

El 2014 ha sido un año atípico y seguro estoy que compartirá conmigo la opinión de que este país pide a gritos un cambio necesario, un cambio que tendrá por fuerza que venir de cada uno de nosotros; es increíble cómo del 31 de diciembre al 1 de enero muchos tienen ese sentimiento de que las cosas van a cambiar para ser mejores, que todo lo que deseemos nos llegará y sin hacer el mínimo esfuerzo, desde salud, dinero y hasta amor; me temo que no será así.

Si ha de haber un cambio, entonces debemos por obligación empezar por uno mismo, ya que le aseguro cual si se tratase de una película romántica, que al final, después de la media noche del último día de este diciembre, de pronto todo terminará, la semana entrante nos despertaremos en el 2015 y la realidad del día a día nos volverá de a poco a sobrepasar.

Para sobrevivir este trago amargo, lo mejor que podemos hacer usted y yo, es preparar y planificar aquello que está en nuestro control, es bien común que a lo largo del año que termina, nos llenemos de propósitos que deseamos poner en marcha, pero que vamos posponiéndolos y que pensamos que con el comienzo del nuevo año tendremos la energía para hacerlos, como si un rayo mágico nos fuera a alcanzar justo en el cambio del calendario, sabemos que no será así, deberemos dedicarle esfuerzo para conseguir lo planeado.

Por cierto y abundando en el párrafo anterior, aunque sea vagamente, recuerde los deseos e intenciones que tuvo justo el año pasado, el día último y cuénteme: ¿Los cumplió? Si así fue felicidades, si no, por favor regálese un nuevo año lleno de brío y tesón para que le vaya mucho mejor, no le va a bastar con tener fe, habrá que ponerse a trabajar para que cuando consiga lo que se proponga su sentido de logro lo llene y se sienta autorrealizado.

Venga desde esta columna un fuerte abrazo para usted y mis mejores deseos ahora que termina el 2014, termínelo con dignidad y esperanza que no le cuesta nada.

Que pase un excelente fin y reciba lleno de gusto al 2015.

 

dacc_cardenas@yahoo.com.mx