Déjame te pregunto

¿Un Politécnico, “Politizado”?

Lo que pudo constituirse como un hito histórico en donde el diálogo y el entendimiento eran los grandes invitados, ha quedado en un vil juego de ping pong, de solo aventar la pelota al contrario.

Si entendemos a la política como la manera en que hombres y mujeres resuelven su convivencia colectiva para lograr un bien común, y en ese camino se aplica el ejercicio del poder; el IPN de esto ha echado mano mucho desde la semana pasada cuando dieron respuesta a su pliego petitorio.

Como era de esperarse, rechazaron la respuesta dada por el Gobierno Federal a través de Osorio Chong y le dedicaron días y sesiones entre ellos a ponerse de acuerdo en qué contestarle al gobierno como contra propuesta.

Si el objetivo de ayer viernes era entregar un nuevo pliego petitorio, la cosa de manifestarse, bloquear calles y caminar en masa, tuvo otro sentido, un sentido más allá de expresar su rechazo a la respuesta del gobierno, si usted oyó lo dicho por ellos en Tlatelolco me dará la razón. Bastaba con la comisión pequeña que llegó a Bucareli para entregar el documento no más.

Lo dije la semana pasada y lo reafirmo hoy, el origen del movimiento fue fidedigno, y fue justo pero hoy esta diluido, las propuestas originales que ellos hicieron fueron aceptadas por el gobierno, y sin embargo después de que les respondieran su pliego petitorio, su decisión de rechazar lo que se les dio por considerarlo (y lo pongo tal cual lo dijeron): “ambiguo, poco concluyente, y una burla a su organización, a su inteligencia y a su movimiento”, es una respuesta no del todo acertada.

Lo que pudo constituirse como un hito histórico en donde el diálogo y el entendimiento eran los grandes invitados, ha quedado en un vil juego de ping pong, de solo aventar la pelota al contrario, el asunto es que hasta este momento, son ellos a través de su movimiento los que se ven como autoritarios y no el gobierno.

La contrapropuesta de los muchachos del Poli, deja en claro que quieren su autonomía, que quieren ellos controlar su destino; sin embargo, insisto, los modos no son del todo correctos.

El advertir que desconocerán a cualquier director que les sea “impuesto”, el reclamar que debe ser por “elección popular” donde todos voten (sabiendo que esto es totalmente atípico en la realidad de la educación superior de nuestro país); el exigir el 8% del PIB para recursos educativos (aunque no dicen cómo llegan al cálculo de esa cifra), y además exigir también abrogar el decreto que fundó al Tecnológico Nacional de México, para que se les reconozca a ellos como los “únicos y meros picudos” de la educación técnica y tecnológica de nuestro país, denota a toda luz el mensaje de: lo queremos todo y no vamos a negociar nada.

Por más que hayan dicho que no hay “mano negra”, y que se hayan deslindado de cualquier organización política, la verdad es que son ellos los que están haciendo la política y en mi opinión es claro que si hay muchos intereses detrás.

Baste ver como en la semana se inundaron los medios de comunicación y las redes sociales con las imágenes de Daniel Rosales, uno de los voceros del movimiento y miembro activo de la Asamblea General Politécnica, donde aparece “bien juntito” al ex legislador Fernández Noroña.

O el escuchar al buen Donovan Garrido “otro” vocero “no oficial” de la Asamblea General, cuando dijo que (y lo cito tal cual): “La educación es parte de una lucha social y el Politécnico no puede despolitizarse”.

Quien me diga que lo anterior no muestra de manera clara que de fondo hay más que una simple demanda estudiantil, no sé que está viendo, la cosa si no se maneja bien se puede poner muy fea.

Con política de por medio o no, el asunto ya se fue a donde tuvo que haber empezado, me refiero a la SEP, quien toma el control y seguimiento del proceso, ya no será Gobernación, veremos cómo le va a Chuayffet, porque eso del diálogo dicen las malas lenguas que no se le da mucho.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx