Déjame te pregunto

¿Pluris y suplentes amigos de todos?

Ya que los elegidos fueron colocados, ya que están calentando sus estrategias, ya que están conformando a su equipo de trabajo, están saliendo a relucir en estos días las designaciones de los “otros” como a mí me gusta llamarles, me refiero a los mencionadísimos diputados plurinominales.

Seguro lo que le diré ya lo conoce pero esto va para la gran mayoría que no les queda claro cómo es que funciona todo esto. La Cámara de Diputados se compone de gente electa por nosotros como mexicanos, para ponérselo bonito son nuestros representantes ante la nación, y cada tres años son removidos de ahí y nuevamente volvemos a seleccionar a otros.

Fue con López Portillo, aquél que defendió el peso como perro, cuando al buscar mayor credibilidad del gobierno mexicano, ya que por aquel entonces la totalidad de los votantes de la cámara de diputados eran del mismo partido, léase PRI, y las propuestas del presidente eran aprobadas sin ningún problema y de manera casi instantánea, que se gestó el cambio.

El pueblo ya estaba cansado y fue que surgieron los plurinominales mediante una reforma en 1977, esto dio la oportunidad a que desde entonces llegaran 200 diputados extras denominados de representación proporcional, y  así todos los partidos han estado presentes en la Cámara de Diputados con voz y voto.

La mentada representación proporcional es un sistema en el que de acuerdo al porcentaje de votos que reciben los partidos políticos durante unas elecciones, determinará cuantos escaños les serán asignados, es decir cuántos diputados podrán tener, como dije de los 500 que son, 300 son uninominales, elegidos por usted y yo y 200 son puestos por los partidos políticos.

Estos últimos son los primeros en ser señalados por el pueblo y son los que atacamos alegremente cada vez que sale un escándalo en el Congreso, son por así decirlo los no queridos, por la sencilla razón de que no fueron votados por nosotros, fueron impuestos.

Con todo lo anterior nos queda claro que los plurinominales no son electos por nosotros el pueblo, y obvio esto genera dudas de fondo. Esta gente es elegida por el partido político al que sirve y ese servicio es junto con la cercanía que tenga a círculos de poder (compadres cercanos), lo que los lleva a estar en un curul.

Lo anterior nos lleva a la lógica de que este tipo de diputados deben su puesto a los dirigentes de su partido, luego entonces que no nos sorprenda que ya en su trabajo sirvan primero a su partido, después a sus conocidos cercanos y al final a las verdaderas necesidades suyas y mías y de lo que la sociedad les exige.

Los plurinominales no tienen contacto directo con la gente, ellos no hacen campañas políticas, ellos no caminan por las calles y colonias de a quienes terminarán por representar y ni propuestas mostrarán (aunque dudo que tengan alguna); de manera triste muchos de ellos solo estarán ahí para hacerle el “caldo gordo” a alguien, porque su interés propio y el quedar bien, estará primero antes que los intereses de mejora de este país.

Pero la cosa no queda ahí, bueno fuera lector mío, porque por cada diputado propietario de un curul, se asigna siempre un suplente, así como lo oye. En realidad son 500 en activo pero otros 500 por si se ofrece.

Esto no es nuevo, ya desde la Constitución de Apatzingán se adoptó que por cada propietario existiera uno que pudiera suplirlo; esta disposición está orientada a evitar que ante la posibilidad de que por cualquier motivo no puedan asistir a sesión los diputados propietarios, la actividad de la Cámara no se vea interrumpida u obstaculizada por esas ausencias.

De acuerdo a nuestra legislación vigente, el suplente entra en funciones en los siguientes casos: licencia, separación definitiva del cargo, ausencia del propietario a las sesiones durante 10 días consecutivos, así como en el caso de que éste falte y, por lo mismo, no se integre al quórum de asistencia para dar validez a las sesiones.

Viéndolo en frío, el suplente no entra exclusivamente en funciones en caso de faltas temporales si no que también en el caso de falta absoluta del propietario. En este sentido la verdad es que es algo muy práctico y que elimina la posibilidad de tener que realizar nuevas elecciones para elegir  a un nuevo representante.

La suplencia, tiene una utilidad política, ya que sirve para apoyar la campaña del propietario, para ir fogueando a nuevos cuadros políticos o para tristemente en muchos casos, ocupar el escaño, ya que una vez electo el nuevo diputado, podría darse el caso de que renunciara y diera paso a su suplente.

Así que por estas fechas y hasta conocer los resultados de las elecciones en junio próximo, veremos a estas dos figuras, suplentes y pluris, muy atentos, respetuosos y como sedita para verse bien, ojalá y al final y como lo pidió el Instituto Mexicano de la Competitividad y Transparencia Mexicana, al quedar en el cargo, hagan púbico su patrimonio y situación fiscal. Por lo menos en Hidalgo ninguno de los candidatos respondió a la invitación que para este efecto se les hizo, ¿tendrán algo que ocultar?

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx