Déjame te pregunto

¿Pago de utilidades, todo un “simulacro”?

Marzo y abril son grandes meses para el SAT y es que es en donde se deben presentar las declaraciones anuales del pago de impuestos. Muchas quejas por parte de personas morales y físicas pero al final la declaración se debe de dar.

Para seguir con el martirio (según muchos), el mes entrante seguirá siendo del terror para varios empresarios de por acá ya que se tiene que dar la entrega de reparto de utilidades. Tema que año con año causa gran escozor aquí en nuestro Estado.

En Hidalgo las cámaras tanto empresariales, como de comercio, de la industria, de turismo y varias más, están para velar por sus agremiados, la mayoría de ellos dueños de empresas, pero también deberían obligarse a informarles a ellos mismos los beneficios que tendrían con este reparto, cosa que no hacen. Curioso porque conforme se acerca la fecha, comienzan a criticar el sistema de recaudación de impuestos y el terrorismo del que son presas por varias instituciones que les exigen sus cuotas patronales.

En parte comparto su inquietud, varios empresarios que conozco de plano viven un acoso por parte de las autoridades fiscales, incluidos el IMSS e Infonavit, de ahí la queja de Salvador Jiménez tesorero del Consejo Coordinador Empresarial de Hidalgo de que cada 19 de mes como buenos “aboneros”, la gente del Seguro Social esta a las puertas de las empresas que no pagaron para embargarles, no por nada los llamó los cobradores más efectivos del país.

Y por otro lado, el saber también que se enfrentan con una cada vez más creciente economía informal compuesta por cientos de micro negocios, que no pagan impuestos, que se cuelgan de la luz en la calle, que no pagan renta por un local de alquiler y un sin fin de “paraísos” más, los lleva pues a asumir una postura de enojo ante esta situación.

Los entiendo y sus quejas son con eco; pero así como pegan el grito en el cielo, espero también no se les olvide repartir la riqueza que generaron durante un año, porque a final de cuentas un negocio está para eso, para generar dinero, si no, no es negocio punto, y le aseguro que todos ellos (los empresarios) tienen negocios rentables que generan dinero.

Y ese dinero existe gracias a aquellos que trabajan dentro de la empresa, por lo tanto el reparto de utilidades es su derecho inalienable, deben poder participar en las ganancias que obtiene la empresa o patrón según sea el caso, por la actividad productiva o de servicios que ofrezca y de acuerdo a su declaración fiscal.

Para este 2015 el reparto será al igual que el año pasado, del 10% sobre el total de las utilidades generadas por el negocio, es decir que si de utilidad la empresa tuvo un millón de pesos, es su obligación repartir como mínimo 100 mil pesos entre sus trabajadores. Le comento por si no lo sabe que este derecho laboral se viene dando un año después de declarado, es decir, que para este mayo se deberá repartir lo que se generó el 2014, y aquí es donde la “puerca tuerce el rabo” porque este famoso reparto se ha vuelto una simulación total.

Acá en Pachuca es triste ver como el patrón utiliza varias excusas, como la crisis económica, las bajas ventas, la inseguridad y hasta las supuestas malas decisiones del municipio que han afectados sus comercios y que por ello no tienen nada por repartir. Sin ir más lejos, el jueves platiqué con un comerciante de la avenida Guerrero y literalmente me dijo que sus trabajadores se tenían que aguantar porque con la cerrada de esa calle por meses casi quebraba, irónicamente minutos antes me estaba contando de su reciente viaje a Estados Unidos para hacer “shopping”.

Lo anterior es bien común por estas tierras, aún no comprendemos la importancia de dejar de ser “marchantes” y convertirnos en verdaderos empresarios.

El dueño de negocio debe entender que este derecho no es sólo repartir dinero y ya, sino que desde el punto de vista económico, el objetivo principal de las utilidades es redistribuir la riqueza para lograr un equilibrio entre el trabajo y el capital, me explico: si el trabajador recibe además de su salario, el pago utilitario de su esfuerzo realizado dentro de la empresa en la que trabaja, verá que lo que hace tiene sentido y a contra parte se esforzará más.

Con esto se estimularía la productividad ya que en la medida en que la empresa la aumente y genere más ganancia el trabajador tendría más acceso a utilidades y su esfuerzo sería mayor, creándose así un círculo virtuoso.

Por esto el trabajador tiene derecho a recibir copia de la declaración fiscal que su patrón haga para saber cuánto le toca de utilidad, pero esto es más bien es como pedirle “peras al olmo”, es algo que casi nunca ocurre, el empresario o miente u oculta la información o peor aún, busca mecanismos fiscales para evadirla.

 Así que a más tardar el 30 de este mes de mayo si se trata de una persona moral o bien el 29 de Junio si es persona física, le pido desde esta columna cumpla con su deber, porque así como usted hace años soñó con emprender un negocio, le aseguro que este se ha mantenido gracias a aquellos que trabajan con usted.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx