Déjame te pregunto

¿Nuevos Secretarios, los mismos proyectos?

Los nuevos mandamases de las Secretarías acéfalas hasta hace unos días acá en nuestro Estado han quedado asignados, y con ellos además de cerrarse una historia se abre una nueva, aunque mucho más corta.

Para nadie es extraño el hecho de que los recién nombrados son de todos conocidos y deben ser de todas las confianzas de Francisco Olvera, la pregunta es si podemos decir que si también son de todas las confianzas de nosotros como ciudadanos y de que si su trabajo lo harán como debe de ser.

Lo pongo en contexto, México es una República, una unión de Estados, una Federación pues, presididos por un Presidente Constitucional, en este caso Don Enrique Peña Nieto.

El gobierno de cada Estado es autónomo e independiente, sus ciudadanos por vivir en esas tierras eligen a su propio gobernador y a sus diputados. También tienen su propia Constitución que no se puede contraponer a la Constitución Federal, pero que tiene leyes de aplicación local.

Como Gobernador del Estado de Hidalgo, Paco Olvera al igual que todos los demás Gobernadores de este país, tiene la facultad de nombrar libremente a los miembros de su gabinete, ponerlos, quitarlos, cambiarlos cuando él quiera y como él quiera; cada integrante de este gabinete es el titular de una Secretaría Estatal y tienen a su cargo una ramo de la Administración Pública.

Estas Secretarías Estatales, curiosamente y de acuerdo a estatutos, tienen un rango igual, entre ellas no hay preponderancia alguna, así que de acuerdo a la ley, ningún Secretario es más importante que otro, le repito en papel se ve bien, aunque en la práctica todos sabemos que no es así, cada Gobernador siempre tiene a sus “consentidos”, y el caso de Hidalgo no es la excepción, hay Secretarías que pesan más que otras.

Lo más curioso es revisar los requisitos que deberían cumplir sus dirigentes para poder ocupar sus cargos: ser ciudadanos mexicanos por nacimiento y estar en pleno goce y ejercicio de sus facultades y derechos, haber desempeñado cargos de alto nivel, cuyo ejercicio requiera conocimientos y experiencia en materia de administración pública y contar con estudios académicos en materias afines a las atribuciones que les fueron asignadas.

Este último es para morirse, de aplicarse nos quedaríamos sin muchos de nuestros Secretarios actuales.

La cosa es que estos señores y señoras, están al frente de una administración estatal, son políticos y funcionarios públicos (en ese orden), y son literalmente gente inalcanzable, si no me cree, le invito a que llegue a alguna de estas dependencias y pida hablar con el “Señor Secretario”, si usted es un hijo de vecino es una tarea más que imposible, no podrá verlo y mucho menos platicar cara a cara con él o con ella, son personas demasiado ocupadas para atenderlo a usted.

Para eso y de nuevo de acuerdo a la ley, tienen todo un séquito de subsecretarios, directores, subdirectores, jefes, subjefes, de departamento, de área, de oficina, de sección y un gran etcétera más, que estarán ahí para darle un servicio de “calidad”, y que generalmente terminará en manos de un funcionario de ventanilla.

Se preguntará entonces ¿Para qué están los Secretarios? y como respuesta transcribo de manera literal lo que está en la página del Gobierno del Estado de Hidalgo:

“El Gobierno del Estado para ordenar, regular, conducir y promover el desarrollo de la economía y sociedad hidalguense, bajo un enfoque integral y sustentable que contribuya a mejorar la calidad de vida de todos los habitantes del Estado, se auxilia de todas sus Secretarías para llevar a cabo estas funciones”.

Después de leído lo anterior y ver los enroques en las dependencias, la pregunta es como muy obvia ¿no cree?

Es bien curioso darnos cuenta como por acá tenemos “Súper Secretarios”, son gente que llegó a una nueva dependencia que no tiene nada que ver con lo que hacían hasta hace 15 días, seguro deben tener “hartas” capacidades y de sobra para poder desempeñar su trabajo ya que de plano los ponen donde sea.

La cosa es que con estas nuevas designaciones uno podría pensar que ya por fin esas dependencias podrían continuar con su trabajo, y debería ser así, sus programas están ya definidos, aprobados, aceptados y puestos en marcha, es muy poco tiempo para pensar que esta nueva gente genere un cambio significativo, están puestas más bien para llevar el barco a buen puerto.

La semana pasada hablé del chapulineo político y estos nombramientos lo confirman, no quisiera pensar mal y decir que esto responde más a una necesidad de manejo de poder y de acomodo de fichas, que el pensar que tenemos gente que es cierto, experiencia en la administración pública la tiene y de sobra, y que dará lo mejor de sí en su puesto quizá no con conocimientos pero si con habilidades de gestión.

Bueno que con la puntada de Roberto Pedraza de decir que nuestra paz y tranquilidad son el mejor capital para llenarnos de turistas  y Doña Geraldina asegurando que lo más importante para su Secretaría es que no falten las medicinas en los centros de salud, de plano ya me pusieron a pensar.

Que pase usted un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx