Déjame te pregunto

¿En Hidalgo políticos y familia, soberbios y engreídos?

Ya sé que el Papa llego ayer, ya se que cautivo a cientos de miles, ya se que viene a “iluminarnos” con su mensaje de “luz y bondad”, pero para hablar de eso ya se encargaron cientos de medios de comunicación, y además ni se preocupe si no esta muy enterado, le aseguro que durante la estancia de Bergoglio en nuestro país, diario y casi casi cada hora, televisoras y radio estarán “bien al pendiente” de lo que hace y se lo estarán compartiendo, mientras todos los demás temas (los relevantes) entrarán en pausa para nosotros, solo espero que cuando el Vicario de Cristo se vaya no nos den en la cara con la cruda realidad.

La de hoy es más bien una reflexión a la que lo quiero invitar y que no es nuevo para Hidalgo, es un tópico álgido, difícil pero actual y tan grosero que no podemos hacer ojos ciegos ni oídos sordos.

En columnas anteriores ya le había comentado a usted del poder de las redes sociales, en la semana que termina quedo de manifiesto que es totalmente cierto.

El ver en vídeo las actitudes de Doña Yokabeth Malpica (Yoki para sus conocidos) además de increíbles, revelan cómo estamos como sociedad, si no sabe de que le hablo, además de invitarlo a buscar el vídeo en las redes, le platico que la susodicha fue detenida por elementos de la policía de Pachuca por la sencilla razón de que estaba cometiendo una infracción, punto, lo terrible es  ver su reacción (no le miento, pasé el vídeo varias veces porque no creía lo que veía), altanera, soberbia, hiriente, burlona, majadera, y un gran etcétera más.

Una persona más, usted me dirá, como muchas de las que ya hay y que se comportan peor, la cosa es que ella resultó ser la cuñada del actual Presidente del PRI en Hidalgo, es decir una mujer “influyente”, y esta palabra es la que parecería que da el permiso de romper reglamentos y normas sociales para hacer lo que uno quiera.

Mientras mejor posición en el ámbito de una sociedad una persona tenga, ya sea en lo religioso, deportivo, económico, político o de cualquier otro rubro, se supone que debería tener al igual que esas capacidades que la llevaron a estar ahí, también el hábito de la sencillez, la humildad, la accesibilidad, la generosidad y demás; sin embargo, no siempre esto coincide.

El poder, cuando la persona no esta preparada para tenerlo, hace que pierda el piso y en muchas ocasiones dada su autoridad, jerarquía o posición, hace que se comporte como otra persona, como alguien que intimida, que impone, que pisotea y que busca sacar privilegios dada su posición.

Hay políticos, funcionarios y peor aún, familiares de ellos (que ni vela tienen en el entierro), que se olvidan de su posición y sacan a relucir ya  sea su investidura o relación de sangre para humillar al ciudadano o inclusive, a un servidor público de menor rango.

Para nadie es nuevo de que en varios casos (no en todos aclaro) hijos, hijas, hermanos, esposas, cuñadas, concuños, hasta primos lejanos de algún político, buscan en muchos casos (no siempre) sacarle provecho a la posición del familiar que esta en la “polaca” y en ocasiones con desplantes autoritarios, tratan de humillar  o intimidar a otros cuando no consiguen lo que quieren.

Creo que los que tienen el poder deben entender que en términos de condición humana, no se puede estar por encima de nadie, no se puede menospreciar al otro ni quitarle su categoría de ciudadano tratándolo como un súbdito de su reinado.

Irónicamente la frase que Alberto Meléndez Apodaca tiene hacia dentro de su partido es: “La Unidad y la Equidad son nuestros principios”, pues… qué le digo, el buen juez por los suyos debe empezar.

Le aclaro que no todos son así gracias a Dios (me permito la expresión aprovechando que el Santo Padre esta entre nosotros), en estos mis años me ha tocado conocer muchos políticos y familiares de los mismos muy diferentes al ejemplo hoy expuesto, y es gente que tiene eso: don de gente, humildes, positivos, honestos y sobretodo conscientes de su rol como funcionarios públicos y entendidos que están para servir al ciudadano.

De esos si hay y varios dentro de nuestro Gobierno Estatal, debo decirlo y de igual forma reconocerlo, pero en nuestra sociedad a veces pagan justos por pecadores, ojalá y los “otros” aquellos familiares incómodos o politiquillos de baja monta, copiaran esas mejores prácticas para honrar el trabajo que tienen.

Así que lector mío no se deje, no permita que alguien lo maltrate en su dignidad humana por más que le diga que se lleva de “piquete” de ombligo con el mismísimo gobernador, no por eso se les confiere un derecho divino a pisotearlo, y si usted es político o familiar de político influyente, por favor tenga dos dedos más de frente si es de los que “gustan” sentirse señores o señoras feudales, y entienda que esas actitudes hoy en día y dada la tecnología, pueden ser vistas por cientos de miles de personas en solo cuestión de horas, es algo que ya no quedará oculto y mucho menos impune.

Feliz día del amor y la amistad para mañana y que pase un excelente fin.

 

dacc_cardenas@yahoo.com.mx