Déjame te pregunto

¿Gobernador para Hidalgo, un juego de dos?

Hasta el cierre de esta nota quedaban solo cuatro candidatos a gobernar Hidalgo, ya que Doña Lizbeth Delgadillo del PT dijo que siempre no, que no le entraba, esperemos que no acabe como la canción de: “Yo tenía diez perritos” y al final nos quedemos sin ninguno, no lo creo.

Si bien desde que arrancaron las campañas no se ha visto gran algarabía, en honor a la verdad, nos queda claro que esta carrera para terminar en Plaza Juárez esta entre dos aspirantes, Omar Fayad y José Guadarrama, los demás no pintan y ni pintarán.

Tanto el PRI como el PRD han tomado en serio y puesto buenas cartas en el asunto para inyectar el deseo en la ciudadanía para que se vean favorecidos con su voto, una ciudadanía que por cierto a diferencia de hace 6 años está “mas al día” gracias al impacto de las redes sociales.

Todos sabemos que Guadarrama es de extracción priista, su pasado lo delata y desde aquella contienda interna que tuvo con Manuel Ángel Núñez Soto, en donde no fue ungido para contender como Gobernador, quedo tan dolido (motivo de su salida) que ha buscado de manera permanente (tipo Andrés Manuel López Obrador) llegar a ser Gobernador, muchos de sus allegados incluso me han comentado que es más ya una meta personal que un deseo genuino de ayudar a nuestro Estado.

Pepe lleva varios sexenios intentando, esta contienda para él será sin duda la última llamada que tenga para buscar llegar a ser el mandamás de Hidalgo, si quiere aspirar, deberá echar toda la carne al asador, difícilmente habrá una nueva oportunidad para él.

Por el otro lado esta Omar Fayad, priista de hueso colorado y fiel militante de su partido, a diferencia de Guadarrama, el sí supo “aguantar vara” cuando se le ignoró, cuando se le descartó y cuando se le dijo que no. Estoicamente permaneció y desde donde se le colocó trabajo, y en realidad esta candidatura actual es precisamente el premio a ese aguante, “ya le tocaba” como muchos me lo dijeron, desafortunadamente para nosotros los ciudadanos, su selección fue más por esas dotes de “aguantarse”, que por un trabajo sobresaliente que haya generado un alto impacto en estas tierras.

Estos dos son los que quieren gobernar, y quizá comparta conmigo esta sensación de que es tiempo de reflexionar de una manera más profunda, de no ignorar nuestra realidad y dejar de ser simples espectadores. Los que viven en los círculos de poder, aún piensan que en Hidalgo la ley del más poderoso es la que impera, y en honor a la verdad, por lo menos en los nichos de la política así sigue ocurriendo, son los mismos, no cambian, los mismos apellidos, las mismas familias, el mismo cacicazgo que ha hecho perpetuarse a muchos en sus puestos, si no ¿Cómo explicar que el partido en el poder lleve más de 80 años gobernándonos? ¿Cómo explicar que Pepe Guadarrama o Francisco Xavier vuelvan a contender por una gubernatura? Y que en una de esas alguno decline por el otro con tal de quitar al PRI.

Los medios de comunicación tenemos la enorme facultad de acercarnos a los hechos, nuestra función en general honesta y transparente (no puedo hablar por todos los medios de Hidalgo), es la de invitarlo a usted a la reflexión y generación de un juicio crítico para que tome una postura ante lo que se presenta.

Y hoy tal parece que lo importante es ganar y llegar al poder sin importar cómo, es hacer guerra política, es hablar mal de las obras del gobierno (Tuzobús y Plaza Independencia), es quemar en leña verde a sus dirigentes (si no me cree pregúntele a Eleazar García como la ha “llovido sobre mojado”) es pues, ignorar al ciudadano y no preocuparse por ellos, no importa que seamos de los Estados más pobres, no importa que tengamos un atraso empresarial de más de una década, lo importante es tener  el control de Plaza Juárez, triste pero al leer las plataforma de cada candidato (lo invito a que usted también lo haga), ni siquiera se ve una agenda seria para la búsqueda de un desarrollo a largo plazo para la entidad.

En fin, que esta es nuestra realidad, esto es lo que hay, y para mi y eso es a título totalmente personal, de no ocurrir una hecatombe, el candidato del partido en el poder, va en caballo de hacienda y la lógica dicta que él ganará, por la sencilla razón de que tiene un impresionante aparato político (uno de los mejores del país, de acuerdo a los más prestigiados priistas nacionales) y que le permite operar para conseguir los mejores resultados.

Aunque bueno sería que no echara en saco roto que frente a él tiene al mismísimo “gran operador” de campañas gubernamentales, aquel que se las sabe de todas todas, a Don Pepe, no vaya a ser que les meta un susto.

De todos es sabido que en Hidalgo, la mapachada, el carrusel, que voten los muertos, que se compre el voto, que se regalen despensas son prácticas ancestrales que se perpetúan sexenio con sexenio, ojalá que este junio venidero sea la excepción, pero para como veo las cosas, es pecar de inocente. Que pase un excelente fin.

 

dacc_cardenas@yahoo.com.mx