Déjame te pregunto

¿Crónicas de las despensas perdidas?

Una semana nos separa del gran día, bueno, así lo quiero ver yo, la madre de todas las elecciones en la historia moderna de Hidalgo se presentará el 5 de junio venidero, diputados, alcaldes y gobernador serán barajeados para ser seleccionados.

Por ello estas últimas dos semanas pintan para que se suelten los perros de pelea y comience la política de lavadero, ya que en vez de encontrarnos con una democracia madura y capaz, lo que ha existido sobre todo en las campañas de los candidatos de los partidos de oposición, han sido denostaciones, señalamientos, engaños y guerra sucia, tal pareciera que estamos viendo un encuentro de pandillas de arrabal, con tubos y cadenas.

A nuestros candidatos (a todos) les debe quedar claro que ahora con las redes sociales, esto no es un “reality show” para ver quien evidencia más a quien, o quien le saca más cosas del pasado a quien, no podemos estar viendo mentadas de barrio en donde se pasen más tiempo llamándose mentirosos entre ellos (aunque sepamos que varios lo son), que haciendo un verdadero proselitismo electoral.

Aquellos que nos quieren gobernar, en verdad se están comportando como “verduleras de mercado” y dista mucho de ser el nivel que estamos esperando los hidalguenses. No es deseable que se utilice la descalificación del otro como instrumento de campaña, y que el “enlodar” al contrincante sea el elemento usado por  la mayoría de los contenientes en estas campañas políticas.

En la semana que termina con la mentada aparición de miles de despensas de programas de apoyos sociales, todos (y cuando digo todos, son todos) los actores de esta novela llamada elecciones 2016, se han desagarrado las vestiduras, como si fuera el peor de los pecados, y bueno lo es no lo minimizo, pero lo de Tula es la historia de toda la vida, todos sabemos que quien contiende tiene su “dinerito ahorrado” para hacerse de playeras, gorras, juguetes, artículos para el hogar, despensas y todo esto rotulado con su nombre.

Lo preocupante es que en verdad había material que pertenecía a los programas de apoyo social del gobierno, veremos que hace y dice la FEPADE.

Cientos pegaron el grito en el cielo, atacaron al partido en el poder (su logo y colores estaban en muchos de esos artículos) y exigieron justicia. En las redes sociales se ven varios vídeos donde se da fe de lo que le digo, sin embargo y lo triste de esto, es que de nada sirve exigir justicia cuando la gente que ahí estaba siendo grabada,  se comportaba de la misma manera que el partido al que acusaba, rompiendo las cosas, pateándolas, e intentando “llevárselas” bajo el pretexto de que son sus impuestos, cuando en realidad eso se llama robo. Y le aseguro que de los ahí presentes muy pocos son los que realmente pagan impuestos.

Y es cierto, son nuestros pagos al SAT querido lector, los suyos, los míos, los de todos los que cumplimos en tiempo y forma, eso lo sabemos, quizá de ahí el enojo y coraje de algunos.

Estas campañas representan la búsqueda del que quiere el poder para recuperar los espacios perdidos ante nosotros como sociedad. Si en tiempos normales la política democrática tiende a encerrarse y olvidarse de los que votamos, en tiempos de elecciones se ve forzada a salir para volver a conectar con la sociedad, con la fuente de su soberanía y a costa de todo, de lo que sea, con tal de asegurar su voto.

La democracia que se vive en Hidalgo es muy “especial”, aquí es frecuente ver que quienes votan son los militantes de los partidos y sus estructuras operativas (el voto duro), pero también lo hacen muchos otros bajo presiones y so pena de que si no votan por un candidato en particular, se les retira toda la ayuda que reciben del partido o del mismo gobierno en turno, si no me cree dese una vuelta por las colonias populares de esta ciudad capital, o mejor aún, vaya al interior del Estado y vea a las cientos de comunidades marginadas y pobres siendo amenazadas con quitarles sus casas o los apoyos que reciben.

En Hidalgo créame que ni de alternancia podemos hablar, los cacicazgos priistas han estado presentes desde tiempos ancestrales, y si a eso le sumamos una oposición endeble y fracturada desde adentro, que no es capaz de unirse para un bien común, es lógico que el PRI siga siendo el partido en el poder.

Despensas y prebendas habrá siempre, el voto por hambre es el voto que más pesa, y en este terruño allá en medio de la sierra, para los que ahí viven, sin posibilidades reales de desarrollo, vale más asegurar el sustento que aventurarse al cambio, así es gran parte de la gente.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx