Déjame te pregunto

¿Comisiones parlamentarias… “tuyas, mías, te las presto”?

La política tal pareciera que es algo alejado al grueso de la población, lo que sucede en ella aparece en los medios de comunicación, se muestra, se informa, pero pocos son los ciudadanos que ajenos o sin intereses en este ámbito, leen, investigan y disciernen de lo que pasa en ella pese a que todos ellos (los políticos), en su inmensa mayoría son electos de manera popular, concretamente los diputados y los senadores.

Y en particular quiero hablar de las famosas “comisiones” parlamentarias, se lee mucho de ellas, se escribe en los diarios, se habla de quienes las conforman, pero la gran pregunta es: ¿qué hacen?

Entendamos el concepto, cuando usamos la palabra comisión hablamos de acuerdo a significado, de encargar a otro la acción, ejecución o desempeño de algo, trátese de un servicio o cosa, también se refiere a la facultad que tiene alguien o un grupo de personas para ejercer durante un tiempo una función.

En materia política no es otra cosa que un grupo reducido de diputados y senadores de diferentes grupos parlamentarios (partidos políticos), que se conforman para que por medio de un plan de trabajo emitan resoluciones, elaboren dictámenes y por supuesto informen periódicamente sobre sus actividades, gracias a la publicación de algo que se llama actas de reuniones, las cuales usted y yo podemos solicitar y ver que andan haciendo estos hombres y mujeres.

Se forman según esto, de acuerdo a tres principios: de proporcionalidad, o sea de acuerdo al número de diputados o senadores de cada partido, el segundo es el de pluralidad, donde se cuida que en cada comisión pues haya algo así como de todo un poco, y el último que me encanta es del de “oportunidad política” (cada quien lo interpreta como quiere). La cosa es que, los que son más tienen todo para “echar montón” y tomar el poder para presidir estas comisiones.

Es irrisorio cuando leo que Nueva Alianza (El Panal), nada más porque no les dieron lo que quisieron, “botaron” las comisiones que les asignaron porque se sintieron desplazados por el PRI, quien se quedo con la presidencia según ellos, de las “más” importantes, rechazando por ejemplo la comisión de Ciencia y Tecnología, caray, pues si consideran que esto no es importante, me preocupa entonces que andan haciendo por ahí.

Si de por sí la imagen que se tiene del Congreso es que los diputados ganan mucho, trabajan poco y se van a echar su “pestañita” a las sesiones, en honor a la verdad es que estas famosas comisiones representan sobre todo “cuotas de poder” para los partidos políticos.

Por si no lo sabe, no se preocupe que yo se lo digo; presidir una comisión le permite a un diputado (y obvio a su partido), tener acceso a varias cosas como gastos de teléfono, oficina, transporte y por supuesto una “lanita” adicional, ya que este cargo es pagado y son varios cientos de miles de pesos al año.

En fin, que además de ser un enorme gasto en el erario, los que nos dirigen se andan poniendo “sus moños”.

A nosotros, nos toca exigir que se nos informe de primera mano qué resoluciones se toman en cada uno de estos mini equipos de trabajo, para empezar, verificar que si asistan a sus reuniones, que si trabajen y que si participen en las decisiones que cada equipo tome.

Porque si no hay resultados, es literalmente dinero tirado a la basura, no por nada nuestro congreso (el Nacional) está dentro de los cinco más caros del mundo y así como que excelentes resultados nomás no han dado.

Que pase un buen fin.