Déjame te pregunto

¿Una Ciudad del Conocimiento con valor para Hidalgo?

Lo de hoy en educación es hablar de la CNTE y su famosa sección 22, pero ya mucho se ha dicho, inclusive también mucho se ha hablado de las manifestaciones totalmente atípicas de esta corriente educativa en nuestro Estado, mientras no pase nada relevante creo que ya es suficiente.

Hay otro tipo de eventos que enaltecen más la noble tarea de educar y merecen más el ser comentados.

En la semana se graduó la primer generación del CECyT 16 que forma parte de la Ciudad del Conocimiento y la Cultura (CCyC), la crema y nata educativa de Hidalgo, Paco Olvera y el Director del IPN se hicieron presentes y no fue para menos, ya que este evento marco no el final, si no el principio de uno de los proyectos más ambiciosos académicamente hablando no solo del Estado sino del país.

Su construcción proyectada para terminarse en su totalidad hasta dentro de 20 años inició en agosto del 2012 con la visita de Enrique Peña Nieto, y que con los 300 millones que el Poli le inyectará en los tres años venideros, habrá acumulado una inversión inicial total de casi 500 millones de pesos.

Este concepto de Ciudad del Conocimiento es una terminología utilizada originalmente en los Estados Unidos y es usada para referirse a las zonas (ciudades) que han orientado su aparato productivo a productos y servicios que requieren un alto valor agregado y uso precisamente de conocimiento.

Estas ciudades se han convertido en ejemplo para otras ya que las que se han consolidado se han convertido en centros de competitividad mundial, y esa es la apuesta que se persigue con este lugar acá en Pachuca.

Como mencioné, fue el Politécnico Nacional el primero que levanto la mano y dijo que quería participar en este proyecto, que tendrá un total de 178 hectáreas para desarrollar y que contará con la participación de otras instituciones académicas como la Autónoma del Estado.

La idea en un principio es desarrollar la economía y la sociedad sino de todo Hidalgo, si al menos de Pachuca y su zona metropolitana, para que a futuro y con su consolidación, este mega proyecto sea capaz de generar una mayor riqueza, elevar la competitividad y tener mayor productividad gracias a la generación de empleos de alto perfil ya que ahí estarán laborando académicos e investigadores reconocidos a nivel nacional e internacional.

Buscará dar servicio a más de siete mil alumnos de educación media superior y superior, sin ir más lejos se espera que para septiembre se empiecen a ofertar sus primeras dos carreras profesionales: Mecatrónica e Ingeniería en Sistemas Automotrices.

Hasta aquí todo suena “maravilloso” y espero que así sea, ya que por lo menos el Politécnico aseguro que tendrá aquí su Centro de Educación Continua, una Unidad de Desarrollo y Competitividad Empresarial, una Incubadora de empresas de base tecnológica, un Centro de Investigación y Estudios Avanzados, una Unidad de Investigación Aplicada y hasta una repetidora del mismísimo Canal Once. También y de acuerdo a FOR estará el Centro Nacional de Innovación Textil y del Vestido, Un Parque Tecnológico de la UAEH, un Centro de Investigación de Agro tecnología, un Centro de Convenciones y quizá hasta hotel o residencias para albergar a toda la población académica, estudiantil y de investigación que esté presente.

Vamos, hasta una Junta de Gobierno de Administración existirá para regular y controlar a esta “Ciudad en chiquito” (en extensión territorial más de gran alcance en impacto operativo).

Sin Refinería y sin Aeropuerto la apuesta “grande” de Francisco Olvera es ésta, es querer dejar los cimientos de lo que será (de conseguirse) un proyecto para la posteridad, y de hacer de Pachuca una ciudad con vocación educativa.

La apuesta es grande, por muchos catalogada de sueño guajiro, pero de lograrse insisto, la magnitud del impacto será extraordinaria en beneficio de los Pachuqueños y más adelante de todos los hidalguenses.

Y esto no lo digo yo sino las consultoras asiáticas que contrató nuestro gobierno estatal. Por si no lo sabía, para la planeación urbana se trajo a una empresa de Singapur y para el análisis y aprobación de los proyectos económicos basados en conocimiento a un grupo de expertos Coreanos, quiero pensar que si tuvo un costo, éste fue fondeado con recursos no solo estatales sino también federales, porque barato no debió haber sido créamelo, así que espero se dé el mejor de los éxitos.

Por cierto ya se dio cuenta que los que no respetan el carril confinado del Tuzobús están resultando ser los del gremio de taxistas, lo invaden como “Pedro por su casa”, esperemos que cuando sea restricción obligatoria lo respeten o los multen, como debe de ser.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx