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Derechos al archivo muerto

En medio de una crisis de derechos humanos como la que vive México dar carpetazo a la queja de una víctima y pretender “agilizar” procesos en materia de protección a la integridad de las personas va más allá de un desatino para convertirse en una… ¿violación de derechos humanos?

Irónico, quien debe proteger a las personas de la acción de las autoridades determina simplificar sus tareas e implementa una cláusula de desistimiento, que por cierto no tiene paralelo con ninguna a nivel nacional

En las reformas a su reglamento el mes de abril de este año, la CEDH adicionó cláusulas de desistimiento de una queja por tres razones: por la muerte del quejoso o argumentando la protección del mismo, debido a que los nuevos cambios a su reglamento así lo permiten.

¿Qué pasará con una queja en centros penitenciarios con la muerte de un interno? ¿Ya no se va a investigar? ¿No deja eso al resto de los internos en peligro? En el tema de feminicidios, ¿qué sucederá con un caso de acoso sexual o laboral? ¿No quedaría el resto de las personas en riesgo? La población de mujeres trans continuamente acosadas y atacadas por las autoridades policiales van a quedar más vulnerables aún. La lista podría seguir.

En la actual administración, la CEDH prefiere buscar la conciliación en vez de la recomendación como muestran sus estadísticas publicadas hoy en el Tema escrito por la reportera Victoria Félix.

Hay que destacar que esto no es necesariamente malo; que hay más sanciones contra funcionarios públicos, otro punto a favor, pero ¿el desistimiento?

A la par se unen voces inconformes con el manejo del organismo en cuanto al proceso de las quejas, la falta de seguimiento a temas que antes debían seguirse por oficio y hasta de los mismos usuarios en relación a la falta de información sobre sus casos, o lo peor, a la “recomendación” para que se desistan.

Los avances en materia de derechos humanos desde 2011 no deben detenerse por nada, mucho menos para “ahorrar tiempo”.

Twitter: @dameluna