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Género… sin perspectiva

El silencio del Gobierno Estatal en el nombramiento de los titulares en algunos de los organismos descentralizados ha dado pie a una serie de especulaciones que van desde su desaparición hasta su asimilación a otras dependencias.

Preocupa en especial el tema del Instituto Estatal de las Mujeres, porque los rumores dicen que puede convertirse en una dirección, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social.

Esto contravendría totalmente su espíritu, porque la operación de los institutos se deriva de un tratado internacional (ONU-Beijing-CEDAW). Estos espacios deberían ser un mecanismo para el adelanto de las mujeres, con plena capacidad de gestión para la toma de decisiones políticas del más alto nivel, es decir, ¡debería ser una secretaría! Y corre el riesgo de quedarse en dirección.

Al actual Gobierno no le queda claro que la misión del instituto es diseñar políticas públicas para la igualdad. Lo que debe hacer un Instituto de la Mujer es diseñar la mecánica de los programas para que se atienda de manera integral toda la brecha de desigualdad que provoca la violencia.

Y con esto llegamos a la otra preocupación: ¿quién va a dirigirlo? En la plataforma de Nuevo León Participa se hablaba de perfiles como el Martha Sañudo (doctora en Ética y académica), Alma Delia García (con experiencia en Copavide en los años de su fundación), Norma González (activista en materia de Derechos Humanos y Reproductivos) y Sonia González (reconocida por su labor empresarial).

En últimas semanas quien se anda autopromocionando es la ex diputada Carolina Garza, quien presidió la Comisión de Equidad y Género en el Congreso y su gran logro fue pasar la primera vuelta de la reforma constitucional que protege la vida desde su concepción hasta la muerte natural, algo que contraría los derechos humanos y reproductivos de las mujeres.

En redes sociales surge una propuesta más: Cordelia Rizzo, también académica e investigadora en estudios sociales; su candidatura tiene mucho que ver con el temor que provoca entre un sector de las mujeres sobre la posibilidad de que el gobernador se decida por la ex diputada.

Lo que es un hecho es que quien quiera que ocupe esta silla necesita tener muy claro un concepto: Perspectiva de género. ¿Qué tal si les van haciendo un examen?