Sobre la mesa

De los abusos del poder

Pocas cosas sorprenden en este país, especialmente cuando se trata de los abusos que se comenten quienes detentan una porción de poder, ya sea por quienes lo hacen desde su reducto privado como –lo peor– quienes los realizan desde el ámbito de lo público, aprovechando su paso por alguna posición, ya que todo es temporal. No obstante, no es el único lugar del mundo donde esto sucede, no se puede ignorar lo que en nuestro territorio nacional acontece, aunque los abusos se produzcan en sitios o mediante acciones en otras áreas geográficas del mundo. Sin embargo, a pesar que tales abusos podrían encuadrarse en una vasta e interminable clasificación, hay abusos que no se pueden pasar por alto, aún en la inclinación de la mayoría de la población, de hacer parecer como que las cosas no suceden o no son tan malas y no hay que criticarlas, señalarlas. Incluso aunque también existan ciertos sectores sociales se encantan con la revista Hola o de que sienten aquello de “soy totalmente” y eso que anuncian. Pocos se animan a expresar lo que en corredores hablan,

Más allá de acudir a reglamentos o normas, propias o ajenas, para manifestar con “objetividad” institucional, la crítica, lo sucedido en la casa presidencial, utilizada por quien se encuentra en la posición de “primera dama”, sin recato alguno, aprovechar una posición de privilegio para disponer de bienes de la nación para su uso particular, se quiera o no, es una manifestación de abuso del poder, poder que por rebote se le confiere por el voto popular a quien presidirá por seis años a la nación mexicana. Esto que como crítica pudiese parecer una gota de exagerada delicadeza intelectual, si así se quiere entender, tiene la intención simple de anotar un hecho, un ejemplo, de cómo consideran algunas personas el ejercicio del poder, su nivel de responsabilidad ante todos los mexicanos. Había que ver otros detalles, como aquello del viaje a Roma con escala en Madrid.

Y como de abusos se trata, ahora que está a punto de terminar el mundial de futbol en Brasil, será importante seguir revisando las cañerías de la FIFA, de la FEMEXFUT, y de sus asociados. Muchas preguntas vienen surgiendo alrededor de tales organismos y de sus manejos, de verdadera calidad socio-ética. Los ejemplos que salen a la luz en muchos medios a lo largo y ancho del planeta; noticias sobre corrupción, arbitrariedades e imposiciones sobre las leyes de países, manejos poco claros, es otro caso para advertir sobre de que las formas de abuso del poder, como aquella frase de los caminos del señor, “son infinitos”. Habrá que preguntar a quienes son dueños de este “deporte popular” y sus empresarios, si acaso: ¿pagan puntual y con transparencia sus impuestos?¿respetan las leyes y derechos correspondientes, por ejemplo las de los jugadores? ¿la FIFA seguirá haciendo uso y abuso de su poder en países del mundo para beneficio de unos cuantos?

Respecto de la casa presidencial, ¿alguien en la Presidencia de la República, autorizó que se utilizara un bien nacional de esa manera? En todo caso, habrá que considerar, de ahora en adelante, que cualquier ciudadano podría solicitar se le prestase, aunque sea por unas horas, para alguna promoción personal o de negocio. ¿o no? ¿Alguien entre quienes se supone representan a los ciudadanos y por lo tanto sus garantías, empresarios, partidos políticos, desea tomar la palabra al respecto? ¿O seguimos haciendo como que aquí no pasa nada?