Sobre la mesa

Crisis con partitura

Se considera que una partitura es un documento que contiene un conjunto de signos, desparramados armónicamente sobre un papel, que dan motivo a una producción musical, a crear un ambiente que nos puede llevar a insospechados momentos de meditación, ensueño, abstracción, en ciertos casos hasta provocar un estado de ánimo parecido un estado de felicidad. Para que eso suceda deben existir, primero un intérprete, un medio, un objeto instrumento del que se emitan sonidos encadenados a una secuencia lógica de sonidos, un grupo de personas que conforman lo que se conoce como orquesta o un solista eminente.

Desde hace buen tiempo, en la ciudad de Guadalajara ha existido una formación de personas cuyo trabajo y dedicación a la música ha permitido a los habitantes de esta ciudad gozar de las cualidades de la buena música, hecho que ha requerido de la existencia de una orquesta sinfónica, filarmónica o con cualquier otro apellido. De la presencia de músicos y administradores, así como de un director, persona esta última, que debe dirigir no solo la ejecución de las obras sino de la armonía del grupo que las interpreta. Por razones que no se explican, aún, desde poco más de un año dicha persona, el director, ha venido siendo motivo de una gama de desencuentros y contradicciones, que ha llevado -problemas- hasta la tribuna del Congreso del Estado y poner en entredicho la administración de la Secretaria de Cultura. A la que, por cierto, se le han acumulado problemas y demandas de parecida especie y a las que tarde o temprano tendrá que contestar con claridad y transparencia.

Sin embargo, más allá de las cuestiones burocráticas y legales que pudiesen envolver los acontecimientos que se encuentran en la palestra de la cultura local y sus autoridades; como simple ciudadano que de alguna forma ha participado de los acontecimientos y del ambiente de la historia del arte y la cultura que nos implica y corresponde, nos surgen una serie de preguntas sobre lo que parece una crisis con partitura a seguir. ¿Qué pasa en el contexto de la orquesta filarmónica? ¿quién es en verdad el actual director, que ha generado conflictos en serie en el manejo de la orquesta? ¿Su historial profesional es incomparable o tiene sus puntos débiles? ¿Se sabe si en otras geografías donde ha estado ha tenido problemas? ¿aquí se le protege excesivamente? ¿Por qué su contrato se tasa y cobra en dólares, al igual que el de su mujer? ¿por qué, se dice, a pesar de cobrar un salario vive desde hace tiempo en un hotel a costa del erario público? ¿por qué la mayor parte de los integrantes de la orquesta ahora son venezolanos? (no hay nada en contra de la gente de Venezuela y sus músicos), ¿es esto por falta de elementos de calidad en México? ¿por qué se le permite o implica a la Secretaria de Cultura en la generación de contratos que violan la Ley Federal del Trabajo? No se puede, creemos, seguir con el mal ambiente y los problemas administrativos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, habrá que poner todo en claro. Esperamos que la intervención del Congreso no se quede en un acuerdo entre telones, pues los signos de la partitura se ven desalineados, en crisis.