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Los viajes de los políticos

Sin duda viajar con recursos públicos es una gran responsabilidad, además del compromiso y honor de hacerlo,  no se viaja a título personal (eso serían vacaciones), sino con la representación del poder que confiere un puesto de representación.  Así,  hemos visto que Gobernadores, Diputados, Senadores, y un sin número de políticos viajan con nuestros recursos públicos; Facultad que la norma les otorga y que me parece de lo más adecuado cuando hay un motivo y misión por realizar. Pero la tentación es mucha para algunos de ir a divertirse y pasearse. Recuerdo cuando un grupo de diputados federales querían viajar a las Olimpiadas de Beijing para  observar el desempeño de nuestros atletas y  contar con la versión propia  sobre el desempeño en la justa olímpica de nuestros compatriotas; Reverenda  vacilada  porque el problema del deporte de  alto rendimiento  en México para ganar medallas de oro, no está en la observación (sino en los vicios en la CODEME y el COM), pero con ese argumento estimado lector:  ¡Querían ir a la China!Sobre viajes con recursos públicos mal empleados se podría escribir mucho,  como aquellos viajes que hacía Carmen Romano de López Portillo al extranjero con un piano Petrof de cola, sin faltar los pasteles del globo preferidos porla ex primera dama, abusos de los cuales es difícil resistirse cuando sobre la moral en la política se piensa que es un árbol que da moras. Recuerdo que un ex gobernador de Durango recorrió parte de  Asía oriental buscando inversiones, y sólo encontró fina porcelana de China.  En la Localidad, nuestros políticos no han estado exentos. José Ángel Pérez promovía entre sus colegas laguneros de Durango  visitas a Los Ángeles, California buscando inversiones y acuerdos, de aquellos viajes, no recuerdo ninguno que haya prosperado en la Comarca Lagunera, salvo que mi hemisferio izquierdo cerebral  me traicione. El  tema de los recursos públicos erogados en los viajes siempre será motivo de despilfarro y tentación cuando no se tienen los principios éticos o bien se desconoce la norma. Se dice que un ex Rector de mi Alma mater ya fallecido, cuando le pedían que comprobara sus gastos de viajes al extranjero y no comprobaba, después de tanta insistencia por parte  del área  presupuestal respondía el funcionario: “No tengo con que comprobar: ¡Las meretrices no dan factura!” Todas esta reflexión me surge por una nota periodística que leí sobre viajes de funcionarios del Gobierno de Coahuila al extranjero, donde se documenta el  resultado  de 7 viajes. Celebro que al menos 2 empresas se han concretado para Torreón, sin entrar a detalle que parte del PIB de los estados se debe en gran medida al crecimiento de las industrias automotores en las entidades Federativas. El tema en los viajes de los políticos sobre todo al extranjero,  sigue  siendo la falta de resultados y la opacidad en muchos de ellos, no obstante, cuando se demuestra con hechos y evidencias los resultados, quizás los bares,  pianos, comilonas  y estructuras cilíndricas metálicas al servicio de bailarinas serán parte del anecdotario de quien viajó, y de quienes con nuestros impuestos pagamos aviones, viáticos y hoteles. 


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