AGORA

Había una vez un Circo…

Recuerdo con agrado cuando los grandes Circos de México, especialmente el Atayde Hermanos se instalaba en el lecho del río Nazas  a principios de los ochentas. La tradición circense al menos en la Comarca Lagunera en aquellos tiempos  abrazó a muchos Circos entre otros, al de Capulina, Chino de Pekín, Fuentes Gasca o el Gran Tihany con sus  bailarinas imitando al Lido de París. En aquel México,  había muchas violaciones, tortura y muerte pero  no de animales, sino de personas como aquel fatídico dos de octubre que no se olvida. Los derechos por los animales poco importaban, los humanos,  empezaban a gestarse.Ortega y Gasset decía: “Dime como te diviertes y te diré quién eres”, frase que  me propicia una  reflexión,  pues disfruto los Circos con animales y no por eso, soy un animal primate que poco le importa los derechos que tienen los seres vivos del reino animal que nos divierten o  provocan una sonrisa como  aquel Circo que alegraba el corazón, cantaban los españoles de la post-guerra civil.Mis  gustos de niño, como muchos otros, los he reproducido de adulto y me sigue gustando el Circo. Recientemente asistí al  Ringling Bros Barnum and Bailey, y los buenos circos me da la impresión seguirán   cautivando como hace tres mil años en la Roma Clásica donde Caballos, Gladiadores y Malabaristas eran la atracción.Estoy en contra del maltrato animal y de las actitudes crueles que puedan tener quienes adiestran a Elefantes, Tigres o Caballos. Sin embargo, quiero partir de que los Circos responsables con animales en cautiverio se encuentran en  condiciones mínimas, porque cuidan al  sustento y  principal herramienta de trabajo sin la cual, no podrán sobrevivir. ¿Y el papel de la PROFEPA?Las políticas para proteger a los animales tienen que tener una base regulatoria que permita un trato digno y responsable por parte de  quienes adquieren o crían animales en cautiverio, más allá del sensacionalismo y populismo de quienes están prohibiendo y sancionando una actividad importante en México, donde difícilmente ningún centenar de Circos podrá transitar al modelo Du Solei. Puede más una imagen ochentera en internet de maltrato en circos, que el diálogo y consenso con la Comunidad Circense del País. El tema de la prohibición de animales en  los Circos en el Distrito Federal, y en otras entidades,  se ha vuelto mediático con el argumento  que en los Circos,  maltratan y descuidan a los animales con la  monstruosidad de FrankieStein versus la paciencia y amor de Noé con todo y Arca. Hago votos porque las empresas de Circo en México acudan hasta las últimas instancias legales porque la función, para muchos, entre los que me encuentro,  debe de continuar. 


ckarmona@yahoo.com.mx