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Con las mujeres, demos el paso

En días pasados conmemoramos el día internacional de la mujer, un evento que muchos apropiamos para recordar, festejar, conmemorar y recapitular el papel de la mujer y la defensa de sus derechos. Sin embargo, más allá de escudriñar en la historia el verdadero origen, a pesar que algunos sostienen que no fue a raíz de la  protesta de 129 mujeres maquiladoras que pugnaban  por la mejora de condiciones laborales (tras lo cual el dueño de la fábrica las encerró y prendió fuego  muriendo calcinadas); otra historia narra, que fue en Rusia donde, como consecuencia de la escasez de alimentos, las mujeres se amotinaron marcando  el comienzo de la Revolución Rusa, que derivó en la caída del Zar y en el establecimiento de un gobierno provisional que por primera vez concedió a la mujer el derecho a voto y de ahí, el origen del día internacional de la mujer.

Algunos,  se desgarraron las vestiduras y en las redes lanzaron consignas a quienes más allá de los hechos históricos y/o políticos ignoraban los hechos que dieron origen a la celebración. Sin embargo, más allá del fondo histórico, lo que muchos tomamos en cuenta (al menos enfrentando a la ignorancia), es que ese día celebramos a  la mujer trabajadora que por mucho, ha sido relegada en una sociedad machista como la nuestra.

Pero más allá de apropiarnos verdades con tufo Salomónico, quien mejor rescató  el tema del Día Internacional de la Mujer fue la ONU quien ha lanzado la campaña: "Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género".

Uno de los más importantes retos de la ONU es,  el empoderamiento de nuestras mujeres que ha quedado al menos en México en el discurso, por más que las autoridades traten de comunicar que las mujeres tienen las mismas condiciones y oportunidades de participar en la política.

En ese sentido, la participación de la mujer en América Latina y en especial en México está más que diagnosticada. La realidad es que en los hechos  la participación  sigue estando al margen del discurso y de un equilibrio de género ausente de  evidencia.

Para muestra basta un botón, de las 12 gubernaturas que se disputarán esté año, sólo dos mujeres (por cierto priistas), han logrado la nominación para contender. En los otros partidos políticos, sin intención, al menos para disimular un machismo trasnochado que aún impera como en Durango y Saltillo capital (que con más de 400 años de historia),  nunca han tenido a una mujer al frente del gobierno municipal.

La agenda de la participación de la mujer a nivel global en política está definida,  la participación de la mujer debe ser alentada y articulada desde las instituciones y desde la sociedad, la cual debe abrirse a la igualdad de género,  empezando  por  nuestra región. Demos el paso.

 

 ckarmona@yahoo.com.mx