AGORA

Por la educación, el campo y la energía

Como todos los años,  mi optimismo y buena fue invaden mi espectro político, en este caso  por  los cambios que el Presidente Peña Nieto está impulsando a través de las modificaciones sustantivas y adjetivas a la  educación, el campo y  la energía, y es que son de celebrarse en el alba de este 2014 que da inicio con la conmemoración que el día de ayer,  en el 99 Aniversario de la promulgación de la Ley Agraria del 6 de enero de 1915, nuevamente dejó ver que en el tema agrario vendrá un cambio puntual  y cambios de paradigmas como en el educativo.
México necesita cambiar en muchos escenarios, entre ellos, en el agrario donde el campo después del impulso post revolucionario y al fenecer el sistema de protección estatal a través del ejido, hoy se replantea sin duda un cambio a través de su marco normativo de fondo como ayer lo señaló el poder Ejecutivo.
Así entonces nos encontramos junto con la reforma hacendaria (tan criticada por su carácter impositivo) ante el andamiaje completo, más no acabado de lo que será la base del sexenio que debe caracterizar al  gobierno actual: un gobierno de cambios  y de transformaciones estructurales.
Se ha entendido de manera correcta que la educación, es la pieza fundamental que tenía que ser cambiada, que el discurso nacionalista y trasnochado que al petróleo no había que tocarlo, era necesaria una cirugía profunda, y que la tierra, más allá de quien la trabaja  ya no pertenece a un sector campesino hacedor de votos arropados por el subsidio estatal que tanto daño hizo al campo, sino a un sector comprometido con el desarrollo.En ese sentido  se entendió que sin reformas, todo seguiría estancado más allá de la transición  de acabar con aquel  PRI corporativista que en unión de sindicatos y campesinos dañaron  al campo y a la educación hasta la obsolesencia.
Quienes hemos vivido el tránsito y el regreso del PRI en otra manera de gobernar, con la ayuda de algunas  fuerzas opositoras a través del dialogo y la construcción de acuerdos políticos, entendemos que los cambios vienen y que el subdesarrollo y el letargo del siempre pospuesto cambio institucional  no podía esperar otro sexenio más. Por la educación, el campo y la energía los cambios que se vienen nos da un buen augurio de que las cosas van a cambiar.


ccarmona@yahoo.com.mx