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80 años del FCE

Ayer, el Fondo de Cultura Económica cumplió 80 años de haber sido fundada. Una Institución pública del Estado Mexicano como pocas en Hispanoamérica, de la cual, todos los mexicanos debemos sentirnos orgullosos. Si algo tiene este País que presumir, es su cultura, y en ese sentido la literatura a través de sus autores como Alfonso Reyes, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Borges, Pellicer,  José Gorostiza, Alí Chumacero entre otros han enaltecido por mucho, el nombre de la paraestatal.Y es en el Fondo de Cultura Económica donde incursiono al quehacer público, no desde las letras y en los rincones más nobles del quehacer editorial, que me hubiera encantado, si no desde la operación técnica desde  la Secretaría de Educación Pública (como organismo sectorizado), a través de la Coordinación paraestatal  preparando sus Juntas Directivas donde por cierto, las presidia José María Fraustro Siller, primero como Subsecretario de Planeación y después, como oficial Mayor de la SEP en tiempos de Consuelo Saizar.  Ahí, aprendí el orden administrativo en la gestión pública con  base a resultados. Comprendí que el Estado se materializa en sus instituciones y que la mejor política pública cultural, es aquella que llega al mayor número de ciudadanos, en este caso, a lectores. Su conducción colegiada fue para mí, a través de su órgano de gobierno, un ejercicio  rico en ideas  donde sus integrantes a través de la discusión y la propuesta, concretaban metas y anhelos que cualquier editorial en manos del Estado buscaría sin pretexto alguno: Fomentar la lectura y,  más México en el mundo a través de  nuestros poetas y escritores. En ese sentido,  vi crecer un gran proyecto cultural en Colombia que llevó  por nombre: “Centro Cultural Gabriel García Márquez”.  Después de algunos años, pasé toda una tarde en aquel centro cultural estando en Bogotá, y recorrí cada rincón planeado desde la editorial del Ajusco. Me  quedé corto al encontrar un centro con más  de 9 mil metros cuadrados al servicio de la cultura donde una librería Mexicana da vida a la capital colombiana.  Ahí, con una enorme placa: “México-Colombia”, Secretaria de Educación  Pública de México,  da la  bienvenida al visitante. Yo, más que visitante me sentí anfitrión.  Celebrar 80 años se dice fácil, pero sólo instituciones tan importantes como el Instituto Nacional de Bellas Artes, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia son muestra de que la cultura en México se vive y se transforma a través de sus instituciones que han sabido imponerse y sobrevivir a los  planes sexenales o caprichos gubernamentales. El Fondo de Cultura Económica llega a sus 80 años con más de 10 mil títulos en su catálogo, 25 librerías y nueve filiales en el extranjero donde en Madrid, por cierto, albergó por un tiempo  a la federación de estudiantes mexicanos  en España donde concurrí a finales del siglo pasado con muy gratos recuerdos. Larga vida al Fondo y éxito  a quienes tienen el honor de conducirla en este festejo, más allá de la grilla, más allá de sus  críticos.   


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