AGORA

Nuestro alimento: Medicina y/o veneno

Aquella frase de Hipócrates: “Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina”, pareciera que muchos Mexicanos la hemos deformado en el sentido que el alimento  es nuestro veneno. Según datos recientes del IMSS casi el 40 por ciento de la población adulta en México tiene sobrepeso  y todo por no tener hábitos alimenticios sanos, además de una nula cultura por el deporte y la activación física.
Cuando el tema es cercano,  sacude y nos invita a la reflexión, y digo esto porque en días pasados me enteré que un amigo de muchos años padece de fibrosis cardiovascular y tendrá que ser intervenido a la brevedad, la causa: sobrepeso;   nula disciplina por el ejercicio y por la comida sana. Para él, la dieta del lonche y de los tacos puede mejorarse sólo por tacos de tripas y de carnitas.
La agenda pública debe centrar en combatir la obesidad desde una cultura primigenia proactiva, y no reactiva como fue el caso del impuesto a los refrescos por poner un ejemplo, los niños,  reproducen los gustos en la edad adulta  y somos el primer lugar mundial en obesidad infantil, entonces debemos incentivar en los hábitos un manipuleo sano en los sabores, texturas y cantidades en los alimentos que consumen nuestros niños.
Aparte de la educación en los hábitos alimenticios, generar una cultura agresiva en el deporte, también desde edades tempranas como lo están haciendo Países un tanto avanzados en el tema del combate a la obesidad, donde se han diseñado áreas verdes de esparcimiento para el buen recreo, gimnasios, y una verdadera cultura física en el deporte que disminuirá aleatoriamente la obesidad, y,  a los gorditos como cariñosamente les llamamos a quienes presentan sobrepeso.
La ausencia de arquitectura pública deportiva,  es un gran lastre que los gobiernos locales en la Comarca Lagunera no han querido enfrentar, quizás porque los políticos le tienen fobia al ejercicio, como los gatos al agua.
Sin embargo, se ha demostrado que en los espacios territoriales  donde hay un diseño arquitectónico público para el esparcimiento (parques, jardines, gimnasios, deportivos, etc.,) el nivel de vida es mejor, además de los beneficios que provoca el ejercicios, sin contar de manera mayúscula en que la  delincuencia es inferior de aquellos espacios donde no los hay.
Invito a que tomemos conciencia, no es tan complicado regular los azucares, grasas y carbohidratos, además del ejercicio regular en los adultos, en los niños la tarea sin duda es Titánica porque derribar al inmenso y Obeso Golliat no lo podrá hacer un David cualquiera.


cuauhtemocc@hotmail.com