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Vigilar en vez de espiar…

Entre las historias de espionaje sin duda una de las más fascinantes es la de Matahari, fusilada  a los 41 años por espionaje y contraespionaje entre Alemanes y Franceses. Hoy, sin duda se han tejido tantas historias en torno a la joven seductora que difícilmente podríamos  quedarnos con alguna. Sin embargo, el tema del espionaje vuelve a surgir  entre los países más poderosos  y en una relación ventajosa entre quienes pueden, y otros que lo padecen. Me refiero a la  infiltración y penetración que nuestros vecinos del norte han puesto en práctica sin  ninguna restricción, más que la libertad de sus medios que justifican sus fines,  con la única restricción de que todo es confidencial, hasta que se publique lo contrario. Y es allí  donde todos los gobiernos poderosos del mundo, y otros no tanto  como nosotros hemos reclamado y pedido explicaciones detalladas;  Nadie se debe sentir espiado, sino vigilado que es distinto y no entraré en semánticas por lo corto del espacio.Y en un sentido más local y cercano, valdría la pena saber cómo operan los sistemas de inteligencia en nuestros gobiernos, principalmente a nivel Estatal y Municipal, porque a nivel federal, el CISEN (Centro de Investigación de Seguridad Nacional)en su misión, de  preservar la  Gobernabilidad y el Estado de Derecho  además de su visión, de ser el referente indispensable de inteligencia estratégica del Estado Mexicano para anticiparse en la toma de decisiones en materia de Seguridad Nacional está más que justificado el papel según se desprende de su propio portal de transparencia.¿Y en lo local? A  nivel macro ya sabemos cómo se las gastan nuestros vecinos  y a nivel nacional tenemos una idea, sin embargo, me surge la duda en conocer los sistemas de inteligencia para prever y vigilar el Estado de Derecho  en una Comarca donde lo que más priva hoy en día es la violencia como moneda corriente de cambio, y donde la inteligencia pareciera pasa por las sombras de la apatía y la dejadez. Hago votos porque en lo local se refuercen los canales de seguridad, donde una zona metropolitana está al borde de la desesperación, o de la maldita costumbre de que aquí no pasa nada, y eso, eso es muy grave. La vigilancia, basada en la inteligencia en manos del Estado está  para darnos seguridad  y felicidad y no, renegar de quienes al servicio del ciudadano utilizan la información para jugar al espionaje y contra/espionaje. Necesitamos que nos vigilen, no que nos espíen. Por cierto, un pariente me decía que lo espiaban, a lo que respondí:  A ti te grillan y te construyen chismes. 


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