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Viajar en helicóptero

El tema de estos últimos días con cierto revuelo en las redes sociales y en la prensa escrita  ha sido el uso de helicópteros por parte de la clase política y no es para menos. El discurso de todos los actores políticos con relación a las finanzas públicas es de austeridad y restricción en el gasto, pero los mensajes que mandan parecieran ser todo lo contrario. 

En ese sentido, el discurso es paralítico cuando en los hechos no se refleja la austeridad y el ahorro en el gasto, cuando de pagar con recursos públicos se trata para transportar a personajes políticos a eventos partidistas o,  disponer de aeronaves oficiales  para uso familiar. 

Estoy convencido que viajar con cargo al erario  es  una gran responsabilidad. Quien se traslada, asiste y viaja con recursos públicos para cumplir con un fin del Estado debe transparentar con resultados los fines de sus viajes, traslados y viáticos, de lo contrario estará haciendo uso indebido de los recursos  que le asignan dentro de un marco normativo.Por tanto, quienes tienen a su cargo bienes públicos estos deben usarse  con el mayor sentido de responsabilidad, más allá de apostar a la opacidad y a la discreción simulada que en la era (permítaseme la expresión) foto-digital,  a los ilusos e imprudentes les hará malas jugadas. 

En el tiempo mediático en que vivimos,  aquel refrán de: “no hay nada oculto bajo  el sol”  debe ser el  primer mandamiento político de aquellos que en el ejercicio del poder aspiran a construir una sana reputación pública. Muchos políticos en México necesitan cambiar de mentalidad,  el poder no es para servirse y lucrar, sino para servir.

El pasado fin de semana leía una frase de Don Isidro Favela que viene a colación: “Yo no vine al estado de México a lucrar, sino a gobernar y por eso no vi los negocios públicos como propios ni consideré al Estado como feudo particular, pues la experiencia universal nos demuestra que allí donde los gobernantes se enriquecen, el pueblo es pobre”.

Cuánta razón tenía el oriundo y orgullo de Atlacomulco, cuanta falta nos hacen políticos con ese pensamiento universal para que nuestros políticos sólo viajen en helicóptero por necesidad y no, por placer. 



ckarmona@yahoo.com.mx