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El Secretario Nuño y sus batallas

El fin de semana pasado se realizaron las primeras evaluaciones sobre el desempeño magisterial en educación básica.

Hubo manifestaciones en algunas entidades del País, pero estas fueron mínimas con relación a las bondades y ventajas que la reforma educativa en su conjunto conlleva.

Soy testigo de los cambios que desde el 2002, año en que ingresé a trabajar a la Secretaría de Educación Pública con  el Ingeniero Fraustro Siller como Subsecretario de la SEP en Carrera Magisterial, impulsaba  la transformación del magisterio sin lograr  en aquellos tiempos,  la política educativa que hoy tenemos.

La reforma implementada por el Secretario Chuayffet y ahora impulsada con fuerza y una dinámica singular por el Secretario Aurelio Nuño, nadie duda de su éxito. No puedo negar que me siento positivamente comprometido con la reforma como hijo de maestra normalista y además,  de la compartida vocación magisterial de muchos familiares al servicio de la educación en la comarca lagunera, donde estoy convencido, aportaron en su contexto y época las herramientas que el proceso enseñanza aprendizaje les exigía.

Los que aún continúan,   sin duda me enorgullece al verlos participando en el  servicio profesional docente. Incluyendo, la tan temida evaluación por algunos docentes.

Con lo que se deja atrás, las terribles historias de venta de plazas, tráfico de influencias y corrupción.

Sin duda las instituciones al frente de la reforma educativa, van por la construcción de una política nacional de evaluación que centrará  sus pilares en la construcción de un nuevo sistema nacional de evaluación educativa, donde el centro sea la evaluación, y donde tome como referencias modelos globales que han tenido impacto en las democracias liberales, y no, en América Latina donde nos une la lenguacomo cultura, pero compartiendo el gran flagelo de la corrupción. 

Las estadísticas a nivel internacional en materia educativa nos ponen en últimos lugares. La profesionalización técnica, política y administrativa en las autoridades educativas es  un pendiente el cual tendremos que tomar en cuenta, de lo contrario, no habrá uniformidad ni vasos comunicantes para lograr que dentro de la diversidad geográfica y socioeconómica, podamos alcanzar mejores resultados. 

Aunado a lo anterior,  la Secretaria de Educación Pública ha anunciado la reforma de las normales públicas para febrero, donde por cierto, las normales rurales deberán a mí criterio tener  un capítulo especial en un contexto de actualización, sin descuidar el siempre  vigente compromiso social a favor del poder redentor del alfabeto.

Por lo pronto,  el Secretario Nuño salió bien librado de la primera evaluación del desempeño, la madre de todas las batallas. 


ckarmona@yahoo.com.mx