AGORA

Santista de corazón

Me puedo considerar de la vieja guardia  de aficionados: Guerrero de Corazón; y si bien soy muy maleta jugando futbol, lo he disfrutado de muchas maneras hasta el paroxismo de perder el tiempo esperando en mis tiempos de bachiller, desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde para entrar al estadio. Siete horas que se pasaban como agua allá en el añorado Estadio Corona, acompañado claro, de un exquisito lonche de carne adobada.
Mucha afición Santista, dentro de los cuales me incluyo vino en cada temporada adquiriendo la respectiva playera a pesar de los diseños a veces aburridos y sin chiste, sin embargo el equipo es más que un diseño de una playera deportiva y nos acostumbramos primero a no perder, aprendimos a ganar, a ganar seguido hasta 5 juegos sin perder que fue poca cosa si lo comparamos con la racha de hasta  diez, a calificar, a ser campeones, a volver y volver a calificar, a ser campeones por cuarta vez, a rara vez no calificar., entonces como aficionados se nos hizo costumbre verlo ahí, en finales, peleando, luchando por el título.
De esto, me surge una pregunta: Y un equipo de esos resultados, ¿se puede acostumbrar a una afición tan apática? Que cada vez hace menos pero exige más, donde se ausentan las banderas, la camisa del equipo o  al menos la playera verde. En el pasado todos los 18,500 buscábamos unirnos unos a otros para gritar, alentar, aplaudir, sonar nuestras palmas cual tambor de guerra contagiados por la esencia de un equipo que hoy es el mismo, el que nos representa como región a todos.
No obstante de los buenos resultados, y del juego del domingo pasado que jugaron con todo, la afición no ha sabido responder al equipo de antaño que sigue teniendo la esencia de aquellos que representan a tres ciudades y dos estados en un solo corazón como reza nuestro himno santista: Unidad de campo, territorio Santos.
El equipo exige una afición que venga de regreso en la próxima temporada. Somos muchos como Usted estimado lector los que disfrutamos hoy como ayer el ver jugar al Santos, y lo que esto conlleva empoderados con la playera verdiblanca como en aquellos tiempos de la vieja guardia que hoy se debe renovar  en el monumental Estadio Corona en el TSM.
El equipo y los inversionistas siguen dando lo mejor de sí, estoy convencido que a la afición le falta más entrega y dedicación a un equipo que se la jugó el domingo pasado y que hasta hoy, espera más de su afición. Hago votos porque vuelvan los santistas de corazón.


ckarmona@yahoo.com.mx