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¿Piojosos?

¿Hablar sobre Miguel Herrera me parece de lo más intrascendente, como me sigue pareciendo por lo superficial y fatuo. No obstante, me sorprendió hasta el paroxismo ver cientos de notas y publicaciones a través de las redes sociales, periódicos y comentarios en radio y televisión que tratan a este personaje, como héroe o villano dentro de una historia con olor a vecindad.

De ahí, me surgió una pregunta que no tengo respuesta: ¿Cuál es el nivel de discusión de la mayoría de mexicanos?, ¿Qué temas coyunturales elegimos para el análisis y la reflexión?, ¿tan pobre es nuestro nivel educativo y cultural? Estoy convencido que el futbol es un fenómeno sociológico que representa un campo muy amplio para entender el comportamiento humano, si de teoría de grupos pudiéramos hablar, pero el tema que ocupó a muchos medios de información,  más que  fenómeno sociológico fue un problema de crisis y de tartamudez mental. 

La discusión sin duda es el cuerpo de nuestro pensamiento. Entablar un debate será ocasión de articular nuestras ideas y nuestra lógica para abordar un tema que nos resulte interesante.

De ahí, emitir juicios de valor  bajo cierta  lógica, entendiendo esta,  como la ciencia que estudia el pensamiento en cuanto a sus formas mentales para facilitar el raciocinio verdadero, condiciona a todos a discutir, arengar, charlar, tratar, entablar, pensar, etc., bajo el conocimiento filosófico, científico y vulgar.

Y luego entonces, dentro mi crítica cuadrada  no encuentro elementos para darle la importancia que medios, editorialistas y líderes de opinión le dieron el tema del “piojo” con importancia mayúscula. 

Sin duda Miguel Herrera en el apodo lleva su penitencia.

El piojo, y los piojosos por aquello de contar con seguidores como yo cristiano del mismo Cristo, son los seres más despreciables y parásitos que existen en el planeta tierra, haciendo alusión  al insecto indigno y parásito que se manifiesta en el desaseo y la pobreza.

La discusión pobre e intrascendente pone de manifiesto nuestra raquítica ágora discursiva.

La experiencia  del “piojo” es un mensaje nihilista donde lo vulgar y lo corriente se anteponen ante nuestra mediocridad esférica como sociedad, donde en el futbol no somos la excepción. Hago votos porque el “piojo”,  no haya dejado una estela de liendres… 


ckarmona@yahoo.com.mx