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Los Oscar y el cine mexicano II

Si bien es cierto que “Gravedad” de Cuarón (ganadora de 7 premios de la Academia) logró recaudar $229,063,828 pesos en taquillas mexicanas durante las 6 semanas que estuvo en cartelera, con una inversión estimada de 100 millones de dólares, “No se aceptan devoluciones” de Eugenio Derbez recaudó $339,725,022 pesos en 15 semanas, con un presupuesto 18 veces menor (5.5 millones de dólares). ¿Con estas cifras podemos decir que el cine mexicano puede competir con el de Hollywood?: ¡Por supuesto!, y el público paga por ver.
En diferentes espacios he enfatizado la importancia de producir cine de calidad que le guste al público nacional, que llegue y penetre a la gente, más allá del discurso egocéntrico (valido en la creación), de los que piensan en su película, su reparto, su historia y en todos sus egos y super egos que nos dan mucha satisfacción y más cuando hablamos de películas íntimas o de arte que ganan muchos premios allá en el extranjero.
En ese sentido,  el cine nacional  compite con el extranjero y con los que compiten por el Oscar, donde  productores como Derbez, Monica Lozano, Teresa Suárez, Rovzar, Simon Bross, MathiasEhrenberg, Laura Imperiale por mencionar algunos,  han demostrado que nuestras películas pueden durar más de  un fin de semana en cartelera sin apelar a la bondad de los exhibidores.  Pareciera que se están acercando a la ecuación econométrica para intentar recuperar lo costoso que es producir cine: acercarse al público.
Afortunadamente las políticas públicas de fomento al cine nacional siguen de manera decidida, ahora falta que la industria llegue a más público lo cual se logra,  con entender al espectador desde las encuestas y desde la ciencia aplicada, más allá del subjetivismo y charlas de café con galletas. En hora buena por los mexicanos que triunfan con un Oscar,  pero más,  por aquellos que luchan y trabajan por un mercado nacional tan ávido de historias sencillas y propias  que agraden al público masivo, más allá de la sana presunción del creador de contar historias desde la más íntima y oculta expresión artística; importante sin duda,  pero ajena al deseo de quienes pagan un boleto por ir a divertirse con el Crimen del Cacaro Gumaro este viernes en estreno.


ckarmona@yahoo.com.mx