AGORA

Mi Mamá Rosa

Sin duda tener una mamá con el nombre de Rosa para mí significa mucho. Napoleón Bonaparte decía que la buena o mala conducta de los hijos dependía en gran medida de la madre, sin embargo, sabemos que en los procesos educativos y de formación son muchos los factores  que determinan lo que somos. Así, lo que aprendemos  en casa  difícilmente lo adquirimos en el aula, y viceversa. Los neuro pedagogos sostienen que la edad critica de formación es de los 0 a los 7 años de edad, en ese tiempo adquirimos las destrezas y habilidades mentales, así  como traumas y complejos que nos acompañaran toda la vida. Quienes hemos tenido por fortuna una excelente madre, podemos presumir su ejemplo, entrega, constancia y virtudes.  En mi caso, en el nombre de mi madre: Rosa,  lleva la  virtud pues la  raíz indoeuropea vardh- [wardh], vradh- [wradh], «crecer», «erguir(se)»; donde en sánscrito wardh-as, significa «germinante», y wardhati, «elevar(se)», «prosperar», significa,  en el sentido más amplio su nombre.Y quizás estimado Lector, le parecerá extraño que me refiera a mi progenitora con especial atención en esta ocasión, pero si vale este momento  de reconocimiento a su labor, me quedo corto en estas líneas, como corto se queda en este momento el Procurador Murrillo Karam para definir y resolver, lo que “Mamá Rosa”, formó y albergó por muchos años, más allá del amor y su entrega teresiana.Y es que cada vez que salen más cosas relacionadas con el albergue que fundó “Mamá Rosa” y ahora, sus propiedades,  me parece inverosímil pensar que fue ajena al tráfico de influencias, violaciones, torturas, y tráfico de infantes, por decir lo menos  dentro de su albergue. Sin embargo para otros, incluyendo a reconocidos intelectuales de linaje, “Mamá Rosa” es como una especie de  Juana de Arco mexicana, heroica, valiente y santa. Y hablando de michoacanos, cuando empezaron a salir las vejaciones y perversidades de Marcial Maciel (Cotija, Michoacán) muchos dudamos de las imputaciones,  y,  descartábamos cómplices. La Historia cambió,  y aquel casi santo michoacano como los Borgia, es vergüenza y escarnio en la Iglesia Católica. “Mamá Rosa” corre la misma suerte de su coterráneo de Cotija, con la salvedad  que podrá excusarse en su edad, y , en pedir disculpas por desconocer aquello que pasaba dentro de su gran familia, pues cada quien es responsable de su conducta aunque no tenga razón Napoleón, sean hijos por nacimiento u adopción.De lo que no podrá ser disculpada, es que bajo el amparo del poder político y económico solapó a unos hijos adoptivos cuyas conductas perversas y atroces contra infantes merecen castigo. 


ckarmona@yahoo.com.mx