AGORA

Durango: Nosotros los Pobres…

Durango culturalmente hablando es una tierra pletórica de tradiciones, usos y costumbres que proporciona una riqueza singular al norte de México. Sin embargo, la riqueza de la entidad, al igual que  la de Chiapas no se refleja  en el nivel de vida de su población. Entidades muy ricas en cultura pero inmensamente pobres en términos macroeconómicos pareciera es una constante.

Así entonces,  en términos de títulos del Séptimo Arte Durango me recuerda la película “nosotros los pobres”. Aquel drama que retrató la pobreza a través de la lente de Don Ismael Rodríguez con una historia donde el Torito (Pedro Infante), vivió el destino a través de un drama social,amén de la riqueza cultural  del siglo pasado. 

No obstante, de nada sirve que nuestra diversidad cultural sea tan rica, cuando no hay verdaderos motores que impulsen la cultura a través de políticas públicas de largo aliento. Las autoridades  en la entidad, piensan que la cultura del estado se traduce en festivales como el  Revueltas y el Ricardo Castro, que por cierto,  concentran su mejor programación  en la capital sin llegar a los 38 municipios del estado; ya no se diga la falta de museos, bibliotecas, teatros, formación de públicos, oferta académica, infraestructura cultural, etc. Por cierto, da vergüenza decir que no hay librerías en el estado. Ya no se diga, la restricción de  ir al cine por dos aspectos: porque no hay cines y, porque no hay dinero. ¿Así o más pobres?

Pero como no va a ser difícil llegar con bienes culturales atodos los rincones del estado cuando el gobiernosólo destina 140 millones de pesos aproximadamente a la cultura de manera directa;   una cantidad ridícula si de proyectos de gran embergadura queremos tener. Por poner un ejemplo:con esa cantidad se paga la mitad de un solo festival en México (Cervantino). De esta reflexión valga la pregunta: ¿Son suficientes   los recursos en cultura? Si así lo consideran, me resisto a pensar que la mitad de lo que  se gastan en  un solo festival en Guanajuato, Durango sea todo lo que invierta en cultura.

¿Y los resultados? La evaluación en materia de infraestructura de acuerdo al Sistema de Información Cultural de la Secretaria de Cultura (antes CONACULTA), y la encuesta de hábitos, prácticas y consumo cultural nos colocan para variar, en los últimos lugares al igual que el IMCO en Desarrollo y crecimiento económico.

 En Durango, próximamente elegiremos Gobernador, una oportunidad para elegir a quien tenga claro el significado de proveer cultura como garantía constitucional al servicio del público, más allá del ecléctico tema del derecho a la cultura y de “festivalitis”. Los gobiernos en  Durango no pueden seguir repitiendo el drama social de que somos pobres por cultura,  salvo que deseen continuar una nueva versión de ficción de  nosotros los pobres, por cierto, en un estado donde la tierra del cine ha colapsado no precisamente por la cantidad de películas filmadas en Durango, sino porque somos pobres y sin nada  que ofrecer. ¿Y los Estudios Churubusco-Laguna? Esa, esa  es otra historia por contar…

 

ckarmona@yahoo.com.mx