AGORA

Duarte y Gestas

“Cuando los pueblos agotan su paciencia, hacen tronar el escarmiento”.

(Juan Domingo Perón)

En días pasados los católicos celebramos en el tiempo litúrgico la cuaresma. San Lucas nos recuerda como Jesús fue condenado a muerte por el Sanedrín (cuerpo colegiado para juzgar), por hacerse proclamar el Mesías junto con dos ladrones entre ellos “Gestas”, un ladrón famoso en tiempos de Poncio Pilato que nunca se arrepintió. 

Después de un breve proceso “judicial”, sin entrar el evangelista en detalles procesales (que para los abogados hubiera sido de exquisita cultura), Jesús fue condenado junto con otros dos. Barrabás (un ladrón famoso como Duarte), fue perdonado. 

Valga el prefacio de mi colaboración de hoy para recordar el tiempo por medio del cual occidente en esta semana celebra la pascua. Pero más allá de la festividad de la resurrección de Jesucristo, quien pareciera se acerca a la crucifixión mediática sin redención alguna es el ex Gobernador Javier Duarte por ladrón y corrupto como Dimas y Gestas. 

¿Qué le espera al ex gobernador de Veracruz? 

Sin duda un calvario donde habrá de todo como en el evangelio. Los sumos sacerdotes y escribas se rasgarán sus vestiduras (cuando fueron ellos quienes los encumbraron), y hoy, juegan el papel del pueblo enardecido donde todos al unísono gritan: “Crucifícale”

La extradición y procesamiento de Duarte es de dimensiones bíblicas, como el enjuiciamiento que nos narra San Lucas. La biblia no habla sobre el “modus operandi” de los ladrones que acompañaron a Jesús en la Cruz, pero lo que sí sabemos es que la ASF documentó irregularidades por más de 60 mil millones desde el 2012 y la PGR por 223 millones al ex gobernador donde hacen sus nidos las olas del mar.  

Javier Duarte el político más corrupto y ladrón del momento:

¿Merece al igual que Dimas y Gestas la Cruz? De los ladrones bíblicos tendría mis dudas. De lo que estoy seguro es que los políticos como Duarte deben de merecer una condena ejemplar, casi de crucifixión (sin llegar a la muerte), de lo contrario, la política mexicana se quedaría huérfana. 


ckarmona@yahoo.com.mx