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Día Mundial del Internet

Anteayer celebramos el día mundial del internet,  un evento que debe ir aparejado de la reflexión y critica. Un hipermedio de comunicación, que vino a transformar las relaciones y la forma de comunicarnos como sociedad, que cambió por cierto, la forma de hacer política entre actores, instituciones, partidos y ciudadanos,  aunque a los gobernadores de Coahuila y Durango (Rubén Moreira Valdés  y Jorge Herrera Caldera), la conmemoración en sí, no haya representadonada; al menos en sus cuentas de Twitter la celebración no mereció ningún  comentario que resaltara la importancia del evento, quizás en solidaridad por aquellos mandantes que  no tienen acceso a la red de redes.

De manera contraria, el Presidente Peña Nieto aprovechó la oportunidad para posicionar la agenda digital que encabeza su administración para enfatizar la reforma a las  Telecomunicaciones, el aumento de interacción con el gobierno federal a través de internet que pasó del 1.5 al 20 % y el compromiso para que todos los sitios del Gobierno de la Republica sean accesibles.

Así entonces, la comunicación electrónica atraviesa la vida cotidiana y las estructuras económicas, políticas y culturales en todos los países con mayor o menor presencia. La masificación de los aparatos (principalmente smartphones) desde los cuales se puede transferir información y riqueza genera todo tipo de expresiones y resultados, como  lo vemos  en Facebook, Twitter o Google por mencionar las principales redes de comunicación.

Atrás quedaron las redes sociales tradicionales por la sustitución de la comunicación digital, donde se empieza a hablar del “ciudadano digital”, ese que tiene derecho al acceso a las tecnologías de la información (TIC) y a su apropiación. Sin embargo, la brecha digital, esa distancia en el acceso, uso y apropiación de las tecnologías tanto a nivel geográfico como a  nivel socioeconómico es grande.En México sólo  60 millones de mexicanos están  conectados y  de ahí, me asalta una pregunta: ¿Y el resto? Son más de 55 millones sin acceso o sin pertenecer al privilegio de ser cibernauta.

La globalización sin duda nos ha traído conceptos y realidades distintas a los tiempos donde nos tocó la televisión de bulbos (era yo muy niño), el correo postal, el telégrafo, el fax, etc. El uso de las tecnologías y nuevos medios de comunicación, nos obligan a replantearnos nuevas formas de relación, donde lo más justo y equitativo sería que todos los mexicanos, también los que viven en pobreza disfrutaran de estar conectados a la red global. Esa sería la mayor celebración para ese día, el día mundial donde todos en México tengamos internet, incluyendo por supuesto, a los más pobres de la Comarca Lagunera.


ckarmona@yahoo.com.mx