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Cuauhtémoc: águila que cae

Quienes hablan náhuatl precisan que el significado de la palabra Cuauhtémoc se refiere al águila que desciende y se posa sobre su presa. Otros, dicen que cae, dicho esto mi tocayo el  Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas lleva en su nombre la penitencia, si de caer se trata, pues se ha desplomado en el abismo de un partido que traicionó los ideales de aquellos que a finales de los ochentas fundaron el PRD.  El partido del sol azteca que gestó Cuauhtémoc Cárdenas acompañado por Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo,  Gilberto Rincón Gallardo  entre otros, hoy sucumbe a la peor crisis que la izquierda ha tenido en México por una camarilla de oportunistas y vividores de las canonjías que otorga el poder. Desde su nacimiento, el PRD buscó convertirse en una opción viable para los votantes. Para lograrlo compitió ferozmente en las elecciones presidencialesdesde 1994 y para 2006 se habría convertido en la segunda fuerza política del país (no olvidemos que López Obrador perdió por menos de medio punto en 2006). Sin embargo, de ese PRD competitivo que la gente militaba,  de ideologías de izquierda   nada queda para quienes confiaron en una izquierda diferenciada de las principales fuerzas políticas en el país. Desde mi perspectiva, parece que el PRD ha tenido problemas desde su creación al  arropar a distintos partidos, personas e ideologías. Los políticos de izquierda tienen un gran defecto: el gusto por la división entre líderes morales (C. Cárdenas), mesiánicos (Andrés Manuel López Obrador), populistas (Bejarano) frentes, movimientos y bloques que han jalado la identidad del partido del sol azteca en diferentes direcciones hasta crear un importante cisma que ha convertido su logo de partido, en una tormenta con aires de tsumani. Como consecuencia de las pugnas internas y de los grupos de interés y figuras dentro del partido, el liderazgo y el poder que alguna vez tuvo Cárdenas se fue desvaneciendo a lo largo de la historia hasta convertirse en una mera corriente ideológica dentro de un conjunto de corrientes que hoy ya no encuentran  eco. Cárdenas, con ochenta años quizá por cansancio, quizá por la pérdida del poder, quizás por dignidad (como lo hizo en su momento del PRI), deja el vuelo y cae, haciendo una excepción del nombre que compartimos. Después de esto, espero “descienda” sobre mejores proyectos por el bien de aquellos que piensan que su experiencia, puede servir al País a pesar de los agoreros apocalípticos que lucran y han tomado como bandera la movilización violenta y anárquica. 


ckarmona@yahoo.com.mx