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Acceder sin transar: el nuevo magisterio

La reforma educativa emprendida por el Gobierno Federal rompe con la venta de plazas, es el inicio de una transformación que sin duda se está dando, ante un sistema educativo nacional que perdió su Rectoría al confundir la coordinación en sumisión, y la comunicación interinstitucional en dependencia. Así, bajo el modelo corporativista asociativo que construyó el PRI,  donde organizaciones anexas de facto, entre ellas  el SNTE, sirvieron  a  gobiernos y autoridades para otros fines, (sobre todo electorales) donde la educación en el fondo, es decir, lo que se aprende,   comprende y adquiere a través del conocimientoen el aula no importaba tanto. Pero tampoco les  importó a los panistas cuando les tocó enfrentar el problema.Y quien no conoce su historia, está obligado a repetirla. La reforma educativa  que tiene su centro en la evaluación, para que a través de ésta se oriente y estructure lo que tenemos que cambiar, será uno de los grandes retos. Sin embargo, señalar que todo estuvo mal en el pasado sería ingratitud y de mi parte, hasta  temerario. Provengo  de familia de normalistas y conocí el esfuerzo de mi parentela para ingresar al magisterio en sus inicios  en Villa Hidalgo, Tamazula, San Luis del Cordero, Pedriceña o Cuencamé, por mencionar algunos municipios, amén del papel de mi querida Tía Elba que en 1964, fue cofundadora de la Escuela Normal Gómez Palacio y del Instituto de Capacitación del Magisterio donde proveyó con sus cursos de verano, a normalistas en todo el norte del país.Recuperar la vocación del magisterio a través de un servicio profesional docente, tal y como aparece en la reforma constitucional y en su reglamentación secundaria,es sin duda, nodal para el restablecimiento de la educación con calidad.  Los recuerdos de mi primaria, en los métodos de enseñanza, donde mi Maestra Graciela Ramírez Ledesma y la Supervisora de mi quinta zona escolar, Alicia Fierro de Méndez, debemos recuperarlos con las debidas actualizaciones para retomar la confianza y credibilidad en quienes tienen el privilegio de enseñar: los maestros.Mi vida profesional por distintos caminos me ha llevado a estar vinculado con la educación, desde Carrera Magisterial, programacon muchas bondades pero rebasado con la anuencia de muchas autoridadesen las entidades federativas, donde los  ascensos en algunas entidades se debieron a otros factores, y no precisamente a la evaluación.Estamos siendo testigos de un momento histórico, donde tendremos maestros por oposición, donde a través de un concurso acceda, quien mejor esté preparado, y se promueva aquel que demuestre aptitudes y conocimientos para la dirección y supervisión. Hoy, estoy convencido la venta de plazas y promociones ha quedado en el pasado. Lo celebro porque lo estoy viendo y comprobando, a pesar de quienes quisieran regresar al tráfico de influencias, el respeto a heredar o comprar una plaza contra concursos transparentes por oposición para obtener un nombramiento con base en habilidades, competencias y conocimientos y no, con la transa. 


ckarmona@yahoo.com.mx