DE BUENA FUENTE

¿Porqué no se usaron 135 millones etiquetados para seguridad?

Como un grito en el desierto, fue esta vez el tache que le pusieron a Tamaulipas por no ocupar 135.3 millones de pesos que la Federación le entregó al gobierno de Egidio Torre Cantú para destinarlo a tareas de combate a la inseguridad en el año 2015.

Otro gallo cantaría si el dictamen de la Auditoría Superior de la Federación a la cuenta pública de ese ejercicio fiscal, se hubiera emitido en tiempos de campaña.

Pareciera que la fiscalización de recursos públicos ya es un tema que da flojera en estos tiempos. Justo cuando debería ser lo contrario, porque el país vive tremenda crisis económica, y los planes de austeridad se observan más enfocados al efecto mediático.

En 2015, penúltimo año de la administración priista, a Tamaulipas le dieron casi 295 millones de pesos a través del Fondo de Aportaciones para Seguridad Pública (FASP).

Para diciembre de ese año, tenía que haber ejercido la totalidad de este recurso, sin embargo solo había utilizado el 54.1 por ciento. Es decir, apenas había gastado 159.5 millones y la apatía era tal, que incluso al mes de abril del año siguiente, todavía faltaban de erogarse 109 millones 582 mil pesos.

Dicho de otro modo, de cada 10 pesos para seguridad que le daban, Tamaulipas gastaba 4.6.

Todo esto, mientras en la entidad mataban, secuestraban, asaltaban, robaban y un largo etcétera.

El FASP que reciben los estados debe destinarse al desarrollo, profesionalización y certificación policial, tecnologías, infraestructura y equipamiento de apoyo a la operación policial.

Sistema de atención de llamadas de emergencia y denuncias ciudadanas, fortalecimiento de capacidades para la prevención y combate a delitos de alto impacto.

Especialización de las instancias responsables de la búsqueda de personas, y en general diseño de políticas públicas destinadas a la prevención social de la violencia y la delincuencia, entre otras tareas.

El fondo para mitigar pobreza también fue señalado. Se subejercieron y desviaron recursos del Fondo de Infraestructura Social.

Vulnerables entre los vulnerables, las familias con alta marginación son también las grandes víctimas de la corrupción del pasado.

Ojalá que ahora no las lastimen con indiferencia, silencio e impunidad.

Y una vez más, hallaron maestros aviadores en la Secretaría de Educación en Tamaulipas.

Anomalías en contratos y ejecución de obra pública.

Nada nuevo bajo el sol, podrá decir usted, pero recuerde que vivimos tiempos distintos.

Algo está faltando y ese algo es un castigo a lo que se hizo mal, dar manotazo y sentar precedente para que se empiece a notar la diferencia.

O ya de perdido, que se recuperen los recursos no aplicados o desviados. Y se aprovechen en beneficio del Estado.