DE BUENA FUENTE

A propósito de Osorio Chong y su estrategia

A propósito del obligado regreso del secretario de Gobernación a Tamaulipas, Miguel Ángel Osorio Chong, valdría la pena que en paralelo a la operación de la famosa estrategia de seguridad, se vaya viendo cómo hacerle en éste y otros estados, para que el recurso para combatir el delito, realmente se aproveche.

No tiene perdón de Dios que el fondo de aportaciones para la seguridad pública no se utilice. Urgen acciones contundentes.

El FASP es una de las principales herramientas para ejecutar estrategias de seguridad y justicia en el país, pero a decir de instituciones como la Auditoría Superior de la Federación (ASF), está plagado de malas prácticas.

En Tamaulipas, por ejemplo, al 31 de diciembre de 2012 se traía arrastrando un 89% de subejercicio del recurso de ese año, según datos del organismo fiscalizador.

Es decir, no se habían gastado 241.3 millones, de un total de 270.8 millones de pesos asignados.

¿Las causas? inadecuada planeación de las acciones por realizar, deficiente concertación de los programas con prioridad nacional, necesidades por parte del estado que surgen durante el ejercicio de recursos y los largos procesos para la adjudicación de las adquisiciones y obra pública.

Incluso, al 31 de julio de 2013, aún no se habían ejercido 124 millones del 2012.

No se realizó una gestión eficaz del fondo.

No se cumplió la meta de profesionalización de las corporaciones policiacas, pues el fondo 2012 se gastó en uniformes y equipo de protección, sistema de video vigilancia y vehículos.

Se desatendió la evaluación  en control de confianza. A diciembre de 2012, sólo se aplicó a mil 818 elementos de seguridad pública, de un  total de 7 mil 269 programados.

Recordemos que en enero de 2009, se publicó el decreto para obligar a las instituciones de seguridad pública a evaluar y certificar a sus integrantes, a más tardar el 3 de enero del 2013, plazo que se corrió al 29 de octubre de ese año y posteriormente al 30 de octubre de 2014.

El dictamen de la ASF también señaló que las acciones de inteligencia policial presentan un desarrollo insuficiente.

Se hizo ver la falta de expertos en programas de prevención del delito, y de organismos no gubernamentales en el diseño, implementación, evaluación y corrección de los mismos. También faltaron mapas de riesgo ciudadano en entornos públicos.

Muy pronto conoceremos como le fue al estado en la evaluación del 2013, mientras tanto se insiste, la estrategia debe ser también de seguimiento a cada peso que llega para seguridad.