DE BUENA FUENTE

La experiencia Eagle Ford (II)

La producción creció de manera impresionante con las nuevas tecnologías del shale en Estados Unidos. Los costos bajaron un 50% y los tiempos 70%.

En el Symposium Realidad Energética. Reto para Tamaulipas 2014. Alejandra Bueno mencionó que en el sur de Texas, de 581 barriles de petróleo por día en 2008, se producen 1.1 millones de barriles en 2014.

La presidenta del Comité de Energía de la Asociación de Empresarios Mexicanos en Texas, puso en números la infraestructura de hidrocarburos. Aquel estado norteamericano tiene 43,000 millas de gasoductos, nuestro país 7,000.

Habló de la importancia de los hidrocarburos para la economía texana. En 2013, los ingresos para dicho estado fueron de $144 billones de dólares.

Allá, el promedio de sueldos en dicha industria es de 120 mil dólares anuales, mientras la remuneración promedio de su  clase trabajadora es de 48 mil dólares anuales.

Texas tiene la cuarta parte de todos los pozos del mundo, destacó quien también se desempeñó como director para el Comercio y Contratación y como representante en el sur de Texas para el gobernador Rick Perry.

En 2012, la industria de hidrocarburos de Texas pagó $3.6 billones de dólares en impuestos y derechos. $1.9 billones fueron directamente al Fondo de Estabilización Económica.

La revolución del shale fue considerada una bendición. Cuando se perforó el primer pozo en el Eagle Ford, el país estaba entrando en recesión, Texas por su condición económica fue el último en caer y el primero en levantarse, gracias a una transferencia de $3.2 billones del Fondo de Estabilización Económica.

A partir de una consulta reciente, Texas va a destinar parte de estos ingresos a infraestructura de comunicaciones.

A nivel de finanzas locales, las comunidades también se vieron beneficiadas directamente porque recibieron el equivalente al IVA.

Con la revolución del shale, el sur de Texas empezó a cohesionarse.  Comunidades que nunca habían trabajado juntas, se unieron sin importar que unas fueran republicanas y otras demócratas.

Sumaron ONGs y vieron cómo podían organizarse para traer beneficios y tener una sola cara hacia fuera. Se formó entonces el consorcio del Eagle Ford Shale.

Para capacitar recurso humano se formó una alianza muy importante entre la propia industria, secretaría del trabajo y las universidades, con un poco de fondeo estatal.

Un esfuerzo muy organizado, rápida y eficientemente concertado.

Lección de Texas para México: Que nuestros hijos se hagan petroleros.

La reforma energética detonará nuevos proyectos pero no hay suficientes ingenieros mexicanos y entonces las compañías no van a poder operar. El otro punto es que los costos de operación se mantengan razonables, todo lo demás se puede ir superando, dice.

Por cada empleo en el sector de producción de hidrocarburos, se generan en promedio 6.6 trabajos asociados o periféricos.

El organismo que representa Alejandra Bueno busca conectar a las compañías del sector a ambos lados de la frontera y empujar alianzas. Hay potencial, hay interés, la infraestructura es un área de oportunidad.