DE BUENA FUENTE

No hay dinero

No hubo dinero en el presupuesto de egresos 2017 para concluir la obra de los nuevos mercados municipales de Tampico.

Tampoco se etiquetaron recursos federales para los drenes pluviales que necesita Madero y que evitarían se inunden numerosas familias.

Esta infraestructura hidráulica fue compromiso presidencial firmado ante notario público. Han transcurrido cuatro años, ya solo le quedan dos a Peña Nieto.

La Secretaría de Hacienda se desmarcó de los centros de abasto. Su terminación está en manos del gobierno estatal.

Existe un fideicomiso donde el estado se comprometió con el municipio a aportar la mayor parte de los recursos. Así se convino en el pasado sexenio. Solo tiene que actualizarse o reinventarse el acuerdo. Se necesitan entre 250 y 300 millones de pesos.

Esta semana también se dijo que no hay dinero para complementar otra obra icónica: el paseo del Canal de la Cortadura. Se necesitan 40 millones de pesos. Por otra parte, en el gasto federal para el próximo año, aprobado la madrugada del viernes 11 de noviembre observamos:

En proyectos de desarrollo regional, apenas le dieron 25.6 millones de pesos a Tampico para infraestructura vial.

10.2 millones a Altamira y 10.6 mdp a Ciudad Madero. ¿Tan poquito?

A las necesidades de infraestructura pública en los municipios, se suma un tema toral, del cual la naturaleza ya mandó un aviso.

Y es la protección civil.

El Atlas de Riesgo estatal fue elaborado en el año 2011. Los peligros lo rebasan. Está obsoleto. Pide a gritos una actualización. Y… ¿qué cree? Tampoco hay recursos para ello. El actual no incluye el peligro que representa el desgaste del cordón litoral de Altamira.

Dicen los especialistas que Madero desaparecería completo, en caso de azotar un huracán y colapsar esa barrera.

Se necesitan 700 millones de pesos para obras de contención, dinero que tampoco se tiene en el presupuesto.

El atlas actual tampoco contempla la amenaza de explosión que representan los registros de CFE en el centro de Tampico y el paso de pipas por el centro de Madero.

Someramente advierte de ductos y pozos en la zona conurbada. Y en cuanto a las inundaciones, se ha quedado muy corto, lo vimos en la tromba del 3 de noviembre, día que debe marcar un antes y un después en protección civil del sur.

Se dijo que los hidrotúneles eran necesarios, pero ahora se inunda más gente que antes.

Por cierto, Saúl Rivera, el nuevo coordinador regional de Protección Civil en el sur, al parecer está siendo bien recibido por los distintos sectores de los tres municipios, por el trabajo discreto pero efectivo que en pocos días de haber llegado ha hecho. Se espera que continúe con esa tónica y logre sacar adelante lo que no hicieron sus antecesores.