DE BUENA FUENTE

A la basura, miles de millones de pesos

Este año de elección federal intermedia, el INE recibió un presupuesto de 18 mil 572 millones de pesos.

Para financiamiento público de los flamantes 10 partidos políticos se acordó un desembolso de 5 mil 356 millones, 771 mil 247 pesos.

Al PRI le dieron $1,406,650,781.93.  PAN, $1,183,737,014.36.

PRD $905,775,946.69.  PT  $398,198,868.96.   PVEM $454,416,561.89.

Movimiento Ciudadano $376,349,634.01.   Nueva Alianza $379,268,686.05.

Morena  $123,220,042.49.   Humanista y Encuentro Social $123,220,042.49.

La operación del Instituto Nacional Electoral cuesta en 2015, $13 mil 218 millones, y casi una tercera parte, 4 mil 197 mdp, se gastó en el proceso electoral.

La capacitación para integrar mesas directivas de casilla costó $923.2 millones.

La remuneración de supervisores y capacitadores electorales $565.3 mdp.

El famoso PREP $112.8 millones. Los materiales electorales $98.6 millones.

La documentación electoral $60 millones. La ubicación e instalación de casillas, $58.5 millones.

El almacenamiento, distribución y resguardo de documentación electoral $38.5 millones. La generación del listado nominal, $26 millones. El conteo rápido $5.9 millones. Por citar solo algunos rubros.

Todo ese gasto enorme, se dispuso para que 83.5 millones de mexicanos eligieran a su próximo diputado federal en los 300 distritos.

¿Y para que vote menos de la mitad?

Apenas sufragó alrededor del 47 por ciento de la lista nominal, aproximadamente 40 millones de ciudadanos.

El resto, algo así como 43.5 millones de mexicanos tuvieron cosas más importantes que hacer,  

Cada quién sus prioridades.

O tal vez, toda esa masa inmóvil pensó que no yendo a las urnas, le aplicaba ejemplar castigo a los políticos.

O de plano, de plano, le dio flojera.

De acuerdo con estimaciones de la Dirección de Servicios de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados, el pasado 7 de junio cada voto emitido habría costado cerca de 608 millones de pesos en promedio, con un abstencionismo del 53 por ciento.

Para ese cálculo, se consideró también el presupuesto del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales.

¿Se vale tirar a la basura tanto dinero?

Es literal. Miles de millones de pesos de nuestros impuestos se destinan en aras de la democracia, para que al final vote menos de la mitad.

Y de ese 47 por ciento que acudió a emitir su voto, menos de la mitad es quien termina decidiendo quien recibe la curul.

Dos, cuando mucho tres mexicanos de cada diez, son quienes siguen poniendo diputados federales en nuestro país.

Vaya democracia.

¿Cuántas familias que viven en pobreza extrema comerían con el recurso público que se da a los partidos políticos?

¿Cuántos niños y jóvenes tendrían acceso a la educación?

¿Cuántos accederían a servicios de salud?

¿Y usted votó o no?

¿Se considera congruente y satisfecho como ciudadano?